Restaurantes latinos de Atlanta encuentran alivio económico en la fiebre del Mundial 2026

Restaurantes latinos de Atlanta encuentran alivio económico en la fiebre del Mundial 2026

Atlanta, Georgia — El Mundial de la FIFA 2026 está impulsando un repunte en la economía de los restaurantes latinos de Atlanta que, en las últimas semanas, han registrado un aumento de clientes y ventas, pese a un entorno marcado por los presupuestos ajustados de muchos hogares hispanos. Ver más: ¿Trabajar desde casa? Para el Mundial, incluso JPMorgan dice que sí Estos establecimientos han sido los principales beneficiarios del gasto asociado a la fiebre mundialista, que les ha dado un respiro económico después de que las redadas migratorias en la ciudad hubieran atemorizado y alejado a sus clientes habituales. Durante la administración del presidente Donald Trump, unos 5.000 inmigrantes sin autorización legal para residir en EE.UU. fueron deportados de Georgia a octubre de 2025.

Esta cifra representa un 60% de quienes había sido detenidos, según datos recopilados por el diario The Atlanta Journal of Constitution. “Hemos visto que la energía de la gente acá es espectacular, todo el mundo está en modo Mundial”, dijo a Bloomberg Línea Kelly Johana Delgado, copropietaria de La Abuela, una cadena de siete restaurantes colombianos. “Se nota en las ventas”. La empresaria celebró que el impacto económico se sintiera apenas inició el torneo. “El cambio se ha notado brutalmente”, dijo. “Clientes que no venían en las tardes están viniendo a ver los partidos, a tomarse una cervecita. El cambio ha sido, en estos pocos días que llevamos, 30 o 40% más. Vamos súper bien y esperamos que sea más”.

El impacto económico definitivo del Mundial 2026 en Georgia sólo se conocerá cuando finalice el evento. Sin embargo, según estimaciones de la Metro Atlanta Chamber of Commerce, el gasto de los visitantes en hospedaje, alimentos y bebidas inyectaría US$503,2 millones a la economía del estado. Esa Cámara de Comercio estima que cada visitante gastaría US$260, en promedio, en comida y bebida durante su estancia. Estas cifras no contemplan el impacto de los residentes de Georgia y el consumo local durante el evento.

Scott Bierman, vicepresidente de asuntos públicos de la Georgia Restaurant Association, que representa y defiende los intereses de la industria restaurantera en el estado, dijo que el organismo no cuenta con una proyección específica sobre las ventas de los restaurantes o sobre el impacto económico de la Copa Mundo, pero esperan que el Mundial deje ganancias importantes. “Existen muchas variables que influyen en la demanda, entre ellas el calendario de los partidos, los patrones de viaje de los visitantes, el clima y el gasto de los consumidores”, dijo Bierman. “Sin embargo, existe una expectativa generalizada de que el torneo representará un impulso importante para los restaurantes, especialmente para los ubicados en las zonas de hospitalidad y entretenimiento de Atlanta y sus alrededores”. La respuesta de los aficionados parece respaldar ese optimismo, pese al alto costo de las entradas a los partidos, que van desde varios cientos de dólares hasta los miles, y cuyos precios varían según cada encuentro, la categoría y la demanda. El Mercedes-Benz Stadium, casa de los Atlanta Falcons, equipo de fútbol americano de la NFL, y del Atlanta United FC, de la MLS, alberga ocho partidos del Mundial. En los primero cuatro encuentros disputados, el estadio ha superado las expectativas iniciales de asistencia.

Pese a que la Cámara de Comercio estimaba una participación cercana a 65.000 espectadores por cotejo, los primeros cuatro partidos reunieron más de 67.000 aficionados cada uno y un máximo de 68.239 asistentes en los encuentros entre España vs Arabia Saudita y Haití vs Marruecos. Inversiones en el corredor comercial latino de Atlanta A unos 26 kilómetros del Mercedes-Benz Stadium, una aficionada hondureña, brincaba y gritaba frente a una de las pantallas de la cadena de restaurantes La Abuela durante el partido disputado entre España vs Cabo Verde. “Nos gusta el ambiente y ahora que están las pantallas decidimos venir”, dijo Álvarez a Bloomberg Línea, fanática del Real Madrid, quien ha aprovechado el Mundial para reunirse con amigos y aficionados de diferentes países. En ese mismo corredor, que corresponde a la Buford Highway, una de las zonas más diversas de Atlanta, aficionados uruguayos llenaban las mesas de Sabores del Plata, un restaurante uruguayo-argentino, para seguir el encuentro entre Uruguay vs Arabia Saudita. “La gente está respondiendo”, dijo Denise Reggiori, administradora del lugar a Bloomberg Línea. Ella cree que muchos de sus compatriotas viajarán a otros estados para apoyar a su selección, pues ninguno de los partidos de Uruguay se jugará en Atlanta.

La empresaria uruguaya estimó que gracias al Mundial ha visto entre un 40% a 50% de aumento en ventas a poco menos de un mes de que termine el torneo. “Siempre que hay eventos deportivos prolongados eso ayuda, porque a la gente le gusta ver los partidos acompañada”, dijo. “Es un lugar donde se siente afín con otras personas que ven el fútbol como usted lo ve”. Mahyra Luzardo brincaba con cada jugada de Uruguay desde su mesa, en compañía de su esposo y sus dos hijos. Ella es parte de la hinchada que viajó a ver a su selección en Florida. “Estamos súper emocionados”, dijo. El costo de hacer negocio del Mundial Mientras los aficionados llenan las mesas y los álbumes de Panini despiertan recuerdos de infancia, para muchos negocios latinos aprovechar la fiebre mundialista ha significado invertir en medio de costos crecientes y consumidores más cautelosos.

Las inversiones principales se hicieron en pantallas gigantes, promociones especiales, rifas de entradas a los partidos, nuevas ofertas en el menú y ajustes en sus horarios de servicio. La Abuela rifó dos boletos y la estadía en Miami para ver el partido entre Colombia vs Portugal. También hicieron una cuantiosa inversión en pantallas gigantes y un ajuste a su horario de servicio, pues algunos partidos, como el de Colombia vs República del Congo, iniciaron a las diez de la noche. Eso obligó a extender la atención hasta la madrugada.

Otros restaurantes como Madrid Spanish Taverna, en Roswell, Georgia, también modificó sus horarios de servicio y crearon promociones como cervezas a US$5 y una botella especial de vino conmemorativa del Mundial a US$25. En Supermercados Talpa, sede del restaurante La Cocina de Talpa, rifaron más de 7,500 premios como vasos promocionales, camisetas, balones y artículos alusivos entre su clientela. La estrategia incluyó una campaña con dos figuras históricas del fútbol mexicano, el narrador Enrique “Perro” Bermúdez y el exportero Óscar “Conejo” Pérez. “Si bien aún estamos consolidando resultados, podemos compartir que la inversión total asociada a nuestra estrategia alrededor del Mundial 2026 supera los US$200,000″, dijo a Bloomberg Línea Johanna Sierra, directora de marketing de Supermercados Talpa. Para Bierman, de la Georgia Restaurant Association, el reto no es sólo atraer aficionados, sino convencer a consumidores cautelosos con su presupuesto. “Las cosas están ajustadas y han estado ajustadas desde hace tiempo, pero sabemos que a la gente le encanta salir a comer”, dijo Bierman. “Si pueden darse un gusto un viernes por la noche, salir con amigos a ver un partido, pedir un aperitivo adicional y unas cuantas bebidas más, eso es lo que impulsa ese gasto”.

Bierman también cree que el Mundial genera un sentido de comunidad que se refleja en la forma en que las personas lo celebran. “Hay algo en este Mundial que hace que la gente no quiera verlo en casa”, dijo. “Quiere verlo con otras personas, salir y compartir. Y eso es algo que hemos visto reflejado en nuestros restaurantes”. En Sabores del Plata, la pasión por el fútbol convive con la realidad de las cuentas. “El Mundial nos encanta, pero la realidad nos dice que tenemos que maximizar los gastos”, dijo Reggiori, la administradora, a Bloomberg Línea. “El dinero que llega tiene prioridades y mantenerse en operaciones diarias es un sacrificio enorme”. A ello se suma el aumento del precio de la carne, uno de los principales productos del negocio. “Nuestro producto estrella ha tenido un incremento tremendo y sigue aumentando”, dijo.

Añoranza, oportunidad y tradición Pero si para los restaurantes el Mundial representa una apuesta económica, para muchos propietarios también es una oportunidad para celebrar una pasión profundamente arraigada en la cultura latinoamericana. “Es muy importante”, agregó Reggiori. “El fútbol es muy representativo del Río de la Plata. En Uruguay y Argentina es una religión. Se vive, se siente y se goza. Tener partidos del Mundial aquí mismo es algo imperdible”.

En Madrid Spanish Taverna, un restaurante español en Roswell, Georgia, a unos 32 kilómetros del centro de Atlanta, la fiebre del Mundial no siempre se ha traducido en mesas llenas para ver los partidos, pero si en reuniones para intercambiar las estampas del álbum oficial de Panini, que han atraído a familias y aficionados de distintas edades. “Los papás son más bien los que están intercambiando, gente mayor, gente de todas las edades, latinos, americanos”, dijo Xanic Dunning, propietaria del establecimiento a Bloomberg Línea. “Aquí la fiebre de Panini ha sido un poco más fuerte que la fiebre del Mundial”. Para Dunning, empresaria mexicana, la tradición conecta a muchos inmigrantes con la infancia y los recuerdos de sus países de origen. “Para los latinos es esa añoranza”, dijo. “Es la emoción de algo que hacías cuando vivías en tu país o cuando eras chiquito”. Con mesas llenas de familias latinas y cubiertas de láminas con las caras de los jugadores, la Cocina de Talpa, tuvo una exitosa tarde del llamado Cambiatón en su local de Plaza Fiesta, uno de los centros comerciales latinos más emblemáticos de Atlanta. “Llenar un álbum de Panini no es tan económico para nuestros clientes ni nuestra gente”, dijo Sierra, la directora de marketing del supermercado. “Y esta es una gran oportunidad para que con poco presupuesto puedan llenarlo. Por eso, regalamos y rifamos laminitas para que ellos se animen y no tengan que gastar tanto dinero”.

A pesar del costo de completar el álbum de 980 cromos —cada sobre con siete láminas cuesta US$2 y una caja con 50 sobres ronda los US$100— la fiebre del Mundial para muchos tiene un significado que no se mide en dinero. “Todos me dicen: ‘Estás loco, cómo vas a gastar todo ese dinero’, que son entre US$700 y US$800”, dijo Byron Alvarado, un guatemalteco de 32 años que participó del Cambiatón para buscar cuatro estampas que le faltaban. “Yo crecí pobre, en una familia humilde y no me alcanzaba el dinero. Esto se lo debía a mi niño interior”, dijo Alvarado. El otro partido: Mundial vs el miedo “Yo honestamente digo que este Mundial hubiese sido mucho mejor si nuestra comunidad no tuviera tanto miedo”, dice Sierra, la encargada del marketing en el Supermercado Talpa. A su alrededor, el área de restaurantes del supermercado, lucía repleta de familias inmigrantes concentradas en el intercambio de estampas del álbum Panini, mostraba a una comunidad que no se quedó en casa. “Yo creo que la gente olvida un poco la situación porque a la mayoría le gusta el fútbol porque hay lugares que están llenos igual”, dijo Álvarez, la aficionada hondureña del restaurante La Abuela.