Bloomberg informó el martes que ByteDance se cuenta entre las compañías de redes sociales que pagan por no sentarse en el banquillo de los acusados. Evitan así un proceso que afectaría su imagen. Bloomberg dice que los términos del acuerdo son confidenciales, y todavía no se han firmado. A fines del mes pasado, Google también llegó a un acuerdo respecto de su plataforma YouTube, nombrada como supuestamente adictiva.
Mientras tanto, Snapchat de Snap e Instagram de Meta también están enfrentando procesos judiciales en Los Ángeles este mes. El demandante, del que solo dan a conocer sus iniciales R.K.C., tiene 15 años y vive en Florida. Afirma que se volvió adicto a las cuatro plataformas de redes sociales mencionadas desde los ocho años. Afirma que debido a funciones como el autoplay —reproducción automática— y el scroll infinito —deslizar la pantalla interminablemente—, su salud mental se vio afectada por la adicción.
Los juicios de este tipo se están convirtiendo en un dolor de cabeza para las compañías de redes sociales. Bloomberg calcula que hay más de 3.000 procesos judiciales activos, que denuncian que las redes sociales son dañinas o adictivas. En marzo, Meta y Google pasaron por estos procesos. Ese mes un tribunal de Nuevo México ordenó que Meta pagara US$375 millones supuestamente por informar falsamente al público sobre la seguridad de Instagram, Facebook y WhatsApp.
Meta ha apelado esa sentencia. Esa misma semana, en Los Ángeles se ordenó a Meta y Google pagar por daños y perjuicios a una mujer de 20 años que afirmó sufrir de problemas de salud mental y adicción provocados por las redes sociales. Un vocero de Meta dijo que la compañía estaba considerando más opciones legales, y Google dijo que apelaría. Gizmodo se puso en contacto con ByteDance, pero hasta el momento no ha recibido respuesta.
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