Andrés Hurtado, un vecino de 57 años de Puebla de Soto, en la región española de Murcia, protagonizó una insólita historia al recoger un cuadro que encontró apoyado junto a un macetero durante un paseo por el centro de Sevilla. Según contó a Radio Sevilla, decidió llevárselo únicamente porque le gustó el marco, sin imaginar que se trataba de una obra del reconocido pintor Joaquín Sorolla. El hombre había viajado a Sevilla con un grupo de amigos y caminaba de regreso a su hotel cuando vio a un grupo de jóvenes extranjeros dejar el cuadro junto a un macetero. “Lo cogí porque me gustó el marco” , relató. Después subió la pintura a su habitación y compró una bolsa para poder transportarla de regreso a Murcia.
Ya en su casa, comenzó a observar el cuadro con más detenimiento y advirtió que llevaba la firma de Sorolla. Intrigado, recurrió a una aplicación de inteligencia artificial para averiguar de qué obra se trataba. “Me dice que tengo un cuadro de un valor incalculable. Vamos, estaba flipando” , recordó en declaraciones recogidas por El Correo de Andalucía. Convencido de que podía tratarse de una pieza importante, Andrés llamó a una casa de subastas de Madrid, donde, según afirmó, le dijeron que el lienzo podía valer “un pastizal” si salía a remate .
Poco después, mientras veía las noticias por televisión, descubrió que la Policía Nacional buscaba justamente ese cuadro, desaparecido días antes en Sevilla. El cuadro tiene dueño La pintura pertenecía a una familia que la había dejado momentáneamente sobre la acera mientras cargaba el equipaje en el automóvil para salir de vacaciones. Al regresar a buscarla, ya no estaba. Sus propietarios denunciaron el hecho, colocaron carteles por la zona ofreciendo una recompensa e impulsaron una búsqueda apoyada por cámaras de seguridad.
Al comprender que se trataba del mismo cuadro, Andrés se puso en contacto con la Policía Nacional y también llamó a los dueños utilizando el número telefónico que figuraba en los carteles. “Si el cuadro tiene dueño, no es mío, está claro” , afirmó. Los investigadores acudieron a recoger la obra para devolvérsela a la familia. Expertos citados por medios españoles estiman que el lienzo podría alcanzar un valor cercano a los 50.000 euros , aunque para sus propietarios su principal importancia es sentimental . El caso, que comenzó con un aparente objeto abandonado en la calle y terminó con el hallazgo de una obra de gran valor artístico, se convirtió en una de las historias más comentadas en España en los últimos días.