Este es el Parque de Este, en Caracas, el más grande de la ciudad. Aquí se montó este campamento transitorio para refugiados tras los terremotos de escala 7,2 y 7,5 casi simultáneos, que afectaron principalmente a la capital venezolana y al estado La Guaira. José llegó a este campamento desde Caraballeda, la zona más golpeada, en el Caribe. Hasta aquí llega la solidaridad permanente, estos integrantes de una cooperativa de mototaxi llegaron desde las montañas del sur de la ciudad con avena caliente.
Otros vecinos de la zona de Chacao, también afectada por los terremotos, acercan su solidaridad. En este lugar se despliegan vecinos voluntarios y también el Estado venezolano, con ayuda humanitaria. Más de 14 mil venezolanos rescatistas y 10 mil voluntarios trabajan en distintas zonas afectadas. Son más de 1700 los muertos, más de 3000 heridos, casi 200 edificios colapsados y se cuentan por decenas de miles las personas damnificadas por este doble terremoto que se sufrió hace casi una semana, un episodio natural inédito desconocido en la historia de Venezuela y prácticamente en la historia de toda América Latina.
Aún así, aquí se desarrolla la solidaridad, la protección para aquellos que perdieron sus hogares. Marcos Salgado, Caracas. kmd/hnb