Coches Eléctricos Adif quiere cambiar para siempre los viajes en coche eléctrico en España convirtiendo sus estaciones de tren en estaciones de recarga Los 254 cargadores en 21 estaciones ya están activos y pueden ser utilizados por los conductores a través de la aplicación Waylet de Repsol. Instalación de recarga de ADIF en Huelva. La red ferroviaria busca convertirse en una infraestructura clave para la movilidad eléctrica. Gonzalo García 02/07/2026 16:30 Actualizado a 02/07/2026 16:30 Añadir Híbridos y Eléctricos como fuente preferida de Google de forma gratuita.
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad. Activar ahora La movilidad eléctrica ya no se limita a las autopistas ni a los aparcamientos de centros comerciales. Las estaciones de tren quieren convertirse ahora en una nueva pieza clave de la red de recarga española. Adif y Adif Alta Velocidad han dado un paso decisivo en esa estrategia con la entrada en servicio de 254 puntos de recarga para vehículos eléctricos distribuidos en 21 estaciones ferroviarias de viajeros de toda España.
Los nuevos cargadores de Adif ya funcionan en 21 estaciones ferroviarias repartidas por toda España. Una nueva forma multimodal para viajar en coche eléctrico La iniciativa forma parte del despliegue nacional de infraestructura de recarga impulsado por ambas entidades públicas, que buscan aprovechar la capilaridad de la red ferroviaria para ofrecer un nuevo servicio tanto a pasajeros como a usuarios habituales de los aparcamientos. Los puntos ya operativos están abiertos al público general y permiten cargar vehículos eléctricos mientras los usuarios utilizan el tren o permanecen estacionados durante varias horas. El sistema combina distintos tipos de cargadores adaptados al tamaño y capacidad de cada aparcamiento.
El acceso al servicio puede realizarse a través de Waylet, la aplicación de pago y fidelización de Repsol, aunque también se admite el pago directo mediante tarjeta bancaria gracias a terminales TPV integrados en los equipos de recarga. El despliegue responde a uno de los grandes problemas que todavía arrastra el coche eléctrico en España: la disponibilidad de infraestructura de carga fiable fuera del ámbito doméstico. Aunque la red pública ha crecido de forma constante durante los últimos años, muchos usuarios siguen considerando que viajar con un eléctrico exige planificación previa, aplicaciones específicas y cierta incertidumbre sobre el funcionamiento de los cargadores. Estación de recarga de Figueres Vilafant.
En ese contexto, las estaciones ferroviarias ofrecen varias ventajas. Son espacios con acceso controlado, alta rotación de usuarios y una disponibilidad eléctrica ya consolidada gracias a la infraestructura ferroviaria. Además, muchas se encuentran en ubicaciones estratégicas dentro de grandes ciudades o corredores de movilidad interurbana. Adif lleva años trabajando en proyectos relacionados con el aprovechamiento energético de la red ferroviaria.
De hecho, la entidad registró una patente vinculada a un sistema capaz de captar energía eléctrica de alta tensión procedente del sistema ferroviario y transformarla para alimentar puntos de recarga abiertos al público, sin afectar al tráfico de trenes. La estrategia actual es mucho más ambiciosa de lo que muestran estos primeros 254 puntos operativos. El plan completo contempla la instalación, legalización, operación y mantenimiento de 1.079 puntos de recarga en los aparcamientos de 80 estaciones gestionadas por Adif y Adif AV. El proyecto fue licitado oficialmente en 2023 y constituye uno de los mayores despliegues de infraestructura de recarga asociados al transporte ferroviario en España.
El avance llega en un momento especialmente relevante para el sector de la electromovilidad. España continúa acelerando la instalación de cargadores públicos y la señalización de corredores eléctricos en carretera, aunque todavía mantiene cifras inferiores a la media europea en implantación de infraestructura. Diversos estudios y análisis del sector coinciden en que la confianza del usuario sigue dependiendo más de la facilidad real para recargar que de la autonomía homologada de los vehículos. Estación de recarga de Adif Puente Genil.
También persisten desafíos técnicos. Expertos en redes eléctricas llevan tiempo alertando de que el crecimiento masivo de puntos de recarga exigirá refuerzos importantes en capacidad energética y distribución eléctrica, especialmente en zonas urbanas y corredores de alta demanda. Algunos análisis comparan el consumo de un cargador rápido con el de decenas de viviendas funcionando simultáneamente. Pese a ello, la tendencia es clara.
Las administraciones y operadores de infraestructuras buscan integrar cada vez más la recarga eléctrica en espacios cotidianos y de larga permanencia. Aparcamientos municipales, estaciones de servicio, centros comerciales y ahora estaciones ferroviarias compiten por convertirse en nodos energéticos de una movilidad cada vez más electrificada. En el caso de Adif, la apuesta tiene además un componente estratégico adicional: utilizar la enorme red ferroviaria electrificada española como apoyo indirecto a la transición energética. La entidad gestiona más de 9.700 kilómetros de líneas electrificadas y defiende que esta infraestructura puede jugar un papel relevante en el desarrollo de la movilidad sostenible apoyándose además en energía verde certificada.
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