“Él llega a su casa y yo llego a la mía. Todos estamos muy contentos”. Son Angelique Boyer y Sebastián Rulli quienes cuentan por qué no viven bajo el mismo techo y tampoco tiene planes de casarse. Y es que aunque se han consolidado como una de las parejas más estables del medio del espectáculo, la pareja asegura que estas decisiones han fortalecido su historia de amor.
Los cuestionamientos a la pareja llegaron en mayo de 2024, cuando ambos visitaron el programa ‘El Gordo y la Flaca’. Durante una charla, Lili Estefan les preguntó qué ocurría cuando terminaban largas jornadas de grabación y quién llegaba a cocinar al volver a casa. “Él llega a su casa y yo llego a la mía. Todos estamos muy contentos”, dijo. TE RECOMENDAMOS: ¿Por qué la Doménica Montero de Angelique Boyer no gritó bajo la lluvia "¡yo soy la dueña!”?
Al preguntarle directamente si eso significaba que no vivían juntos, respondió tajante: “Exacto”. Boyer aclaró que esa dinámica forma parte de su relación desde hace varios años y que les ha funcionado por más de una década. Así mismo, confesaron que ambos conservan las casas que tenían antes de iniciar su noviazgo y consideran que respetar los espacios individuales les permite mantener un equilibrio entre su vida personal y su vida en pareja. Rulli, por su parte, explicó que, además de la casa de cada uno, también existe un lugar que consideran suyo. “Está la casa de ella, mi casa y nuestra casa”, comentó al revelar que construyeron juntos una vivienda en la montaña, donde suelen refugiarse cuando tienen tiempo libre y desean alejarse del trabajo y de la vida pública.
Angelique también compartió que la base de su relación con RSebastián está en tres aspectos: la libertad de cada uno para seguir siendo quien es, el crecimiento individual y el acompañamiento mutuo. También destacó un consejo que recibió de su padre y que intenta aplicar en su vida sentimental: “El amor de verdad no condiciona”. NO TE VAYAS SIN LEER: Angelique Boyer recrea su propio meme y hasta le agrega una canción La pareja también ha reiterado en distintas ocasiones que no considera necesario casarse, pues aseguran que el compromiso que han construido durante más de una década no depende de un documento legal, sino de la confianza y el respeto que han desarrollado con el paso de los años.