Con Dani Olmo es otra selección, otra visión de la vida y del juego, otra sensación. Olmo aporta a España una mejoría sustancial no sólo en el fútbol más aún en lo que aportan sus compañeros. Hace mejor a los demás. Porque es tan inteligente, tan intuitivo, tan asociativo su fútbol, crea espacios donde antes habían barreras.
Olmo es esencial en la España de Lamine. Como Porro. Los dos estaban ante Marruecos y repitieron frente a Austria en los dos mejores partidos de España en el Mundial. Olmo podría haber marcado después de una de esas jugadas de diversión, pero el gol era para Mikel Oyarzabal, que lleva ya cuatro goles en este Mundial, que suma 29 goles, y que como Olmo sólo se preocupa de jugar a fútbol.
Porro sí marcó, de cabeza, apareciendo para darse la satisfacción de celebrar el gol y ponerle una instantánea más a su actuación. Otro tipo del mismo perfil, Unai Simón, batió al inicio del segundo tiempo el récord de Iker Casillas como portero de España con la mayor racha de minutos sin encajar en los Mundiales (476) . Bate la marca del ‘ángel’, del que se llevaba las portadas, y él lo hace sin llamar la atención, con ese tono del que hace bien el trabajo. Sin más.
Acabado el partido, llegaba a los 519 minutos imbatido entre Qatar 2022 y este Mundial, superando los 517 de Walter Zenga en Italia 90’, y se convertía en el arquero con la mejor racha con la puerta a cero en la historia de las Copas del Mundo. Tiene claro Unai que este es su último Mundial aunque con 29 años podría seguir más, pero es que en su vida hay muchas más cosas que el fútbol. Unai responde al espíritu de esta selección porque representa la esencia de De la Fuente, lejos de estridencias y protegiendo el grupo, la cuadrilla. Fútbol en estado puro, la purpurina se la dejan a Lamine Yamal.
Dani Olmo tiene que jugar siempre porque con Dani sobre el terreno de juego pasa que Pedri cae en la jaula que le prepara Austria en la primera mitad entrando muy poco en contacto con el balón pero no se agota. Y pasa que en la segunda mitad mejora su rendimiento porque no está ahogado. Porque no puede ser que Pedri tenga mejores números defensivos que ofensivos. Que corra más que nadie, que presione más que nadie, que recupere más balones que nadie.
Olmo va a la presión y está fresco, físicamente es un tipo resistente, maratoniano en esencia. Con Olmo el desgaste es más coral y Pedri puede recuperarse de un inicio de Mundial con un desgaste inhumano. Porque si Olmo es imprescindible, Pedri es la esencia y el sello de la selección. Con Rodri representan aquello por lo que se reconoce la selección, el ADN, las entrañas, España necesita que Pedri y Rodri sean los mejores y en ese juego de roles entra Olmo.
Luis de la Fuente ya tiene su once inicial y sabemos los jugadores que tienen que marcar las diferencias. El seleccionador ha mostrado sus cartas, que no están marcadas, que tienen algún as escondido en el banquillo, que son cartas de ganador o el menos las cartas que a un ganador le gustaría que le repartiese. Después entra la suerte