El gran dominador del peso pesado, el ucraniano Oleksandr Usyk prácticamente dijo adiós al boxeo al renunciar la semana pasada a todos sus títulos mundiales, aunque recalcó que realizará una última pelea de despedida. Usyk después de que meses atrás dejase el título FIB vacante, acabó dejando vacantes los tres títulos que ostentaba del CMB, OMB y de la AMB. El gran campeón ucraniano sorprendió la semana pasada al anunciar en un video su decisión: Hoy es viernes, hace un tiempo precioso y es un buen día para decir que quiero renunciar a todos los cinturones que ostento actualmente. Quiero que estén disponibles para que los que vienen después puedan luchar por ellos.
Amigos, dejo los cinturones, pero no me retiro del deporte, porque aún me queda mi último baile. Quiero agradecerles a todos. Tengo un gran respeto por todas las organizaciones. ¡Quiero agradecerles a todos y decirles que aún hay mucho más por venir! OLEKSANDR USYK Usyk ha tomado una decisión coherente .
A sus 39 años ya no tiene nada que demostrar y sigue invicto (25-0, 16 KO): fue campeón indiscutido del peso crucero y del peso pesado, dominando la categoría con mano de hierro desde que llegó al peso pesado, pese a ser un boxeador pequeño para el peso pesado superando con su talento una evidente desventaja física. Venció dos veces a Tyson Fury, dos veces a Anthony Joshua y también dos veces a Daniel Dubois. Renunciar a los cinturones le permite evitar las defensas obligatorias y elegir libremente el rival para poner el broche final a su carrera en su pelea despedida. Al renunciar a todos sus títulos, se entiende que la pelea de despedida no será frente a uno de los grandes de la categoría y se habla de que podría ser una revancha frente a Rico Verhoeven .
El ucraniano, pese a vencer, dejó una decepcionante imagen frente al luchador de kickboxing y no quiere retirarse dejando ese recuerdo, por lo que estaría interesado en una revancha para no dejar dudas. Sin embargo, tampoco puede descartarse otro rival. En las últimas horas han surgido informaciones que apuntan a que el equipo de Usyk también estudia una despedida frente a Deontay Wilder u otro rival que no sea Verhoeven.