La pequeña Portugal que es Toronto, la Lisboa americana, estalló en éxtasis por causa Gonçalo Ramos y no de Cristiano Ronaldo. El nuevo delantero del Milan citó a la selección lusa con España en los octavos de final del Mundial con un gol en el añadido (2-1) para eliminar a Croacia y despedir a Luka Modric para siempre de los Mundiales. Se mascó la tragedia en la parroquia portuguesa con el gol de otro ilustre veterano, Ivan Perisic, que avanzó al combinado balcánico al inicio de la segund mitad. Tuvo su momento de gloria Cristiano Ronaldo, poseído por la euforia al empatar en el minuto 68 de penalti en su primer gol en una eliminatoria mundialista.
Pero CR7, sustituido en el 81 por Ruben Neves, tuvo que asumir que fuera Ramos el salvador . Rafael Leao representó en el campo la fuerza de una grada tomada por la pasión portuguesa, mayoría los lusos. El extremo del Milan, apuesta de Roberto Martínez por banda izquierda por el ex azulgrana Joao Félix en el once, causó estragos con sus arrancadas y de su costado nació un doble tiro raso de Bruno Fernandes abortado por doble partida también por Livakovic. Leao irrumpió puntual como el sol, regresando justo a tiempo y proyectándose por el costado del puñal del Milan para dispersar amenaza de tormenta en un día plomizo con 34 grados impregnados de humedad.
Portugal, sintiéndose como en casa, tomó el balón en la primera parte y no sometió a Croacia pero si sujetó y dominó a la selección balcánica, apilando ocasiones incluidos dos centros que casi cabeceó Cristiano Ronaldo. Pero los de Roberto Martínez acariciaron verdaderamente el gol en un cabezazo de Renato Veiga a la salida de un córner al cuarto de hora que el central envió por encima del larguero como abrumado por la sorprendente soledad con la que remató. portugal croacia Ver ficha partido Portugal: Diogo Costa; Joao Cancelo (Gonçalo Ramos, m. 62), Ruben Dias, Renato Veiga, Nuno Mendes; Joao Neves, Vitinha (Bernardo Silva, m. 62); Pedro Neto (Francisco Conceiçao, m. 62), Rafa Leao, Bruno Fernandes (Nelson Semedo, m. 62); Cristiano Ronaldo (Ruben Neves, m. 81). Seleccionador: Roberto Martínez. Croacia: Dominik Livakovic; Josip Stanisic, Josip Sutalo, Marin Pongracic, Ivan Perisic; Luka Modric, Mateo Kovavic; Nikola Vlasic (Josko Gvardiol), Petar Sucic, Martin Baturina (Mario Pasalic, m. 68); Ante Budimir. (Igor Matanovic, m. 45).
Seleccionador: Zlatko Dalic. Goles: 0-1, Ivan Perisic, m. 53; 1-1 Cristiano Ronaldo, m. 68 (p). Árbitro: Espen Eskas, de Noruega. Amonestó a Ruben Dias (Portugal) y Luka Modric (Croacia).
Incidencias: partido de dieciseisavos de final de la Copa Mundial de Fútbol celebrado en el Toronto Stadium ante 43.036 espectadores. En pleno atardecer, Leao se fue atenuando como el astro rey ante una Croacia que se fue asentando, blindado las internadas por dentro o por fuera en ese costado izquierdo con Vlasic aplicándose para ayudar a Stanisic y Sucic dejándose caer en esa zona para bloquear el paso al potente extremo por dentro. Nundo Mendes se atrevió poco a subir desde el lateral izquierdo y Leao se quedó solo ante el mundo por momentos. Croacia, con todo el equipo por detrás del balón salía rápido en transición cuando logró salir de la presión pero más veloz anduvo Portugal replegando.
Toda la velocidad que ya no tiene Cristiano, sin ofrecer desmarques de ruptura y con un impacto trivial, con inocuas apariciones entre líneas para tocar de cara. Meros actos de presencia para avivar el espectáculo, al unísono vítores y abucheos en el Toronto Stadium en esos sentimientos encontrados que siempre desencadena CR7. Conservadora Croacia, los de Dalic lanzaron una letal ofensiva inicial en la segunda parte culminada con un gol de Ivan Perisic con tiro raso tras un rechace que avivó de lo lindo el ritmo del partido. Vlasic vio cómo le anulaban el 0-2, Rafa Leao estrelló un zurriagazo al larguero y Cristiano Ronaldo invocaba clemencia mirando al cielo después de ver cómo unos centímetros por delante de la defensa le arrebataban el gol del empate por fuera de juego.
Pero CR7, que mientras tanto agitaba a la bulliciosa hinchada portuguesa, tuvo su momento de gloria, tan deseado también por esos miles de portugueses entregados a él. El colegiado revisó un penalti por agarrón de Vlasic a Renato Veiga y el ex del Real Madrid, sin titubear, desató el delirio con el empate en el 68. Su primer gol en una eliminatoria mundialista a los 41 años y en su sexta Copa del Mundo. Ese emotivo momento no podía disimular el mediocre partido de CR7, quien casi refunfuñando fue cambiado en el minuto 81 por Ruben Neves.
Pareció más un intento por parte de Roberto Martínez de recomponer el equipo en la medular que de señalar al crack luso, pues los cambios con las entradas de Semedo y Bernando Silva por Bruno Fernandes y Vitinha no habían sentado bien a una Portugal que sufrió varias oportunidades de Croacia, una de ellas un zapatazo al larguero de Kovacic y un gol anulado a Sucic por fuera de juego.