Las 5 cosas que espera Wall Street de Miguel Gómez, el minHacienda de De la Espriella

Las 5 cosas que espera Wall Street de Miguel Gómez, el minHacienda de De la Espriella

Bloomberg Línea — La llegada de Miguel Gómez al Ministerio de Hacienda de la mano del nuevo gobierno de Abelardo De la Espriella fue bien recibida por analistas e inversionistas. Sin embargo, más allá de su perfil profesional, la percepción de los inversionistas en Wall Street es que el verdadero examen comenzará con las primeras decisiones de política económica. El mercado espera conocer especialmente cuál es la apuesta en materia de ajuste fiscal, sostenibilidad de las finanzas públicas y recuperación de la confianza de los mercados. Más que nombres Aunque Miguel Gómez no era el nombre más esperado por una parte del mercado, los expertos consultados coinciden en que su trayectoria genera confianza y que la atención está puesta en las decisiones que adopte una vez asuma el cargo.

Para Munir Jalil, director de Investigaciones Económicas de BTG Pactual, la principal inquietud de los inversionistas dejó de ser quién ocuparía el Ministerio de Hacienda y pasó a centrarse en la estrategia económica del nuevo Gobierno. “La pregunta más común es, precisamente, quién es él. No es una persona ampliamente conocida por el sector”, advirtió Jalil quien, además, dijo que “una vez se explica su hoja de vida, su trayectoria y el enfoque que ha tenido a lo largo de su carrera, en general la recepción ha sido bastante positiva”. Jalil agregó que “más que por quién es la persona, las expectativas están centradas en lo que pueda hacer desde el Gobierno. Esa es, en realidad, la pregunta más importante: ¿qué esperan de su gestión?”.

Una visión similar tiene Felipe Campos, gerente de Estrategia e Inversión de Alianza Valores, quien señaló que el mercado inicialmente esperaba un perfil distinto. “Digamos que no es un nombramiento tradicional, en el sentido de que no se trata de un macroeconomista reconocido, que quizás era el perfil que buena parte del mercado esperaba”. No obstante, destacó que Gómez ha defendido “la institucionalidad, la independencia del Banco de la República y la importancia de mantener la estabilidad macroeconómica”, principios que considera alineados con la visión económica del nuevo Gobierno. Recuperar la disciplina fiscal La principal exigencia de los mercados está relacionada con el manejo de las finanzas públicas, en un momento en que Colombia enfrenta uno de los mayores deterioros fiscales de las últimas décadas. Jalil aseguró que existe una alta expectativa frente a las medidas que pueda anunciar el nuevo ministro para reducir el gasto.

En entrevista con Blu Radio, el ministro de Hacienda designado, Miguel Gómez Martínez, aseguró que el próximo Gobierno recibirá una situación fiscal “mucho más compleja” de lo que reflejan las cifras oficiales. Según explicó, existe un faltante cercano a los COP$40 billones derivado del desbalance entre ingresos y gastos del Estado, por lo que anticipó que será necesario adoptar medidas de austeridad y revisar en detalle las cuentas públicas para recuperar la sostenibilidad fiscal y restablecer la confianza de los mercados. Jalil agregó que “sí existe la expectativa de que impulse medidas de ajuste fiscal, especialmente en materia de reducción del gasto. Hay mucho interés en conocer qué tan ambicioso puede ser el recorte del presupuesto para 2027 y qué anuncios concretos podrían hacerse en esa dirección”.

Entre tanto, para Alberto Bernal, jefe global de estrategia de XP Investments, el Gobierno debe comenzar por presentar un diagnóstico transparente sobre la situación fiscal. “Lo que el mercado quiere ver es una persona que transmita un mensaje de claridad sobre la verdadera situación de las cuentas públicas. La mejor analogía es la de un médico que le dice la verdad a su paciente. Aunque el diagnóstico sea difícil, conocer la realidad permite diseñar un plan de acción para recuperar la estabilidad fiscal”, explicó el economista. Bernal considera que los próximos meses serán decisivos “para enviar un mensaje de credibilidad en materia de ajuste fiscal y sobre las medidas necesarias para acelerar el crecimiento económico de Colombia, impulsar nuevamente la inversión y recuperar el dinamismo del sector de hidrocarburos”.

Primera señal Uno de los anuncios que más llamó la atención del mercado fue la intención del nuevo Gobierno de recortar COP$60 billones del gasto público. Campos considera que ese mensaje tuvo incluso un mayor impacto que el propio nombramiento de Gómez Martínez. “Más importante que el nombramiento es el mensaje que ha enviado con la propuesta de recortar COP$60 billones en gasto público. Ahí estará realmente el foco de la discusión”, indicó. Según explicó, la reacción del mercado de deuda evidenció esa lectura. “Cuando se conoció la propuesta del recorte esa reacción negativa se moderó e, incluso, los títulos comenzaron a valorizarse”.

Y concluyó que “buena parte de esa reacción no obedeció tanto al nombramiento del ministro como a una de las primeras señales que envió sobre el manejo de las finanzas públicas”. Claridad de la tributaria Otra de las preguntas que sigue abierta entre los inversionistas es cómo financiará el Gobierno sus planes económicos. Jalil explicó que existe interés por conocer si la administración de De la Espriella priorizará primero un ajuste del gasto antes de presentar una reforma tributaria o si ambas estrategias avanzarán de manera paralela. El economista señaló que el mercado quiere entender si la reducción de impuestos prometida por el Gobierno será suficiente o si, más adelante, será necesario crear nuevos tributos o incrementar algunos existentes para fortalecer el recaudo y garantizar la sostenibilidad de las finanzas públicas.

Relación con EE. UU. Los analistas también consideran que la política exterior tendrá un componente económico importante. Jalil afirmó que existe expectativa por una eventual mejora en la relación entre Bogotá y Washington. “Se parte del supuesto de que habrá un mejor ambiente en la relación entre el nuevo Gobierno colombiano y la administración de Donald Trump.

La gran incógnita es cómo podría traducirse eso en hechos concretos: si pudiera haber algún tipo de apoyo o cooperación por parte de Estados Unidos que contribuya a fortalecer la economía y facilite la implementación de las políticas del nuevo Gobierno”. La crisis fiscal Las expectativas sobre Miguel Gómez llegan en un momento especialmente complejo para las finanzas públicas colombianas. El país enfrenta un desequilibrio persistente entre ingresos y gastos del Gobierno, con déficits fiscales comparables únicamente con los registrados durante la crisis de finales de los años noventa y la pandemia del Covid-19. A diferencia de esos episodios, el deterioro actual ocurre sin que la economía atraviese una recesión.

Ese desbalance ha obligado al Estado a incrementar su endeudamiento y ha elevado el costo de financiarse. En las últimas semanas, varias referencias de los TES llegaron a negociarse con tasas superiores al 15%, niveles que no se observaban desde hace más de dos décadas. A esto se suma la suspensión de la regla fiscal hasta 2027, una decisión que incrementó la incertidumbre sobre la sostenibilidad de las finanzas públicas. En este contexto, los analistas coinciden en que el éxito de Miguel Gómez no dependerá únicamente de su perfil técnico o político, sino de su capacidad para ejecutar un ajuste fiscal creíble, reconstruir la confianza de los mercados y demostrar que el Gobierno puede corregir el rumbo de las cuentas públicas sin comprometer el crecimiento económico.