También el agradecimiento del pueblo humilde, los abrazos de los colegas de trabajo y un crecimiento profesional más sólido, añadió el especialista en Medicina General Integral de la provincia de Villa Clara, en la Plaza José Martí de la capitalina avenida Las Américas. Ante el embajador de la isla en esta tierra, Nazario Fernández, miembros de la misión diplomática antillana y colegas, el profesional expresó que a la mayoría no les tocó ser fundadores de la misión en esta nación. Pero fuimos dignos seguidores de los que nos antecedieron por más de 27 años y somos los que la concluimos con la frente en alto y el deber cumplido, subrayó quien durante tres años prestó sus servicios en el oriental departamento de Jalapa. Cuente el pueblo chapín siempre con Cuba, remarcó Ruíz, con dos misiones anteriores en Venezuela (fundador de la Misión Barrio Adentro) y marcado ahora por la Guatemala profunda, “de las aldeas, de los humildes”.
De la gente necesitada que agradeció por sobre todas las cosas el trabajo y la sencillez con que desempeñamos nuestra tarea, aseveró en un aparte luego del acto con la agencia Prensa Latina. El doctor Gilder Tirado, graduado de la Escuela Latinoamericana de Medicina de La Habana, extendió un agradecimiento por quienes viven en las montañas, en los lugares lejanos, los que no hablan por Facebook o no escriben por X. A nombre de la Coordinadora de Solidaridad con Cuba José Martí, recordó a aquellos que en su momento dieron su ayuda, mientras confesó que “no hay palabras, ni las más lindas, ni el poema más precioso para reconocerles por todo lo que han hecho”. Regresen a casa con la satisfacción del deber cumplido y piensen que la lucha continúa y nunca doblegaremos la cabeza, por más que nos ataquen, enfatizó Tirado, en abierta referencia a las acciones impuestas por Estados Unidos a la isla.
La coordinadora de la Brigada Médica Cubana, Mariheta Cutiño, calificó de honor hablar en representación de los miles de hombres y mujeres que arribaron a este país a partir del 5 de noviembre para servir con profundo respeto. Mencionó los lugares donde los doctores presentes prestaron su contribución, como Fray Bartolomé de las Casas, del Hospital de San Pedro Necta, el de Nebaj, en Santa Rosa, Totonicapán, Suchitepéquez, entre otros. Este momento pertenece además -consideró- a quienes durante años caminaron largas distancias para llegar a comunidades aisladas, cruzaron montañas y ríos, dejaron en Cuba sus hijos, padres y seres queridos para abrazar como propia Guatemala. rc/znc