André Marcel y sus tips para ser un gran creador de contenido

André Marcel y sus tips para ser un gran creador de contenido

Ser influencer ya no es solo subir videos, bailar, opinar o contar la vida diaria. Detrás de cada publicación que se vuelve viral hay intuición, disciplina, lectura del algoritmo, manejo emocional y una enorme capacidad para conectar con desconocidos. André Marcel, presidente de Premios Ícono, lo ha visto de cerca y asegura que el mundo digital cambió por completo las reglas del entretenimiento. “Estamos en un nuevo mundo, un mundo rápido, veloz, donde alguien puede hacerse viral con un video de la noche a la mañana; o también se pueden construir comunidades a través del trabajo de todos los días”, explica André a TVyNovelas, quien estuvo en México para una nueva edición de estos reconocimientos. Premios Ícono nació con la intención de reconocer a grandes figuras del entretenimiento, pero pronto encontró otro universo igual de poderoso: el de los creadores de contenido.

Hoy, cualquier persona con un teléfono puede hablar directamente a millones, sin intermediarios y sin esperar la aprobación de una televisora, una disquera o un medio tradicional. Sin embargo, esa fama también puede ser muy corta. André recuerda que antes se hablaba de un ciclo de seis años para que un creador creciera, monetizara y comenzara a descender. Hoy ese proceso puede reducirse a cuatro años o menos. “Un personaje puede ser lo más viral del mundo y prácticamente desaparecer”, advierte.

Por eso, el primer consejo para quien quiere ser influencer es contundente: no basta con volverse viral, hay que reinventarse todos los días. Un video de 40 millones de reproducciones no garantiza que el siguiente funcione. El algoritmo no perdona la comodidad. Para André, YouTube sigue siendo la plataforma más estable, aunque también la más exigente. “Tú no te puedes volver viral en YouTube de un día para otro, a no ser que hagas un escándalo.

Es una plataforma que tarda muchísimo en monetizar, pero una vez que empiezas a ganar dinero es muy estable”. TikTok, en cambio, es más veloz y cambiante; Instagram modifica reglas constantemente y obliga a adaptarse. Otra clave está en la personalidad. André lo resume con una frase poderosa: “O eres muy humano o eres muy extraterrestre”.

Es decir, conectas porque la gente se identifica contigo o porque eres tan distinto que provocas curiosidad. En ambos casos, la audiencia se detiene, mira, comenta y el algoritmo detecta esa reacción. También hay que provocar conversación, pero sin abusar del engaño. Los hooks, las preguntas abiertas y los temas que generan debate funcionan, pero el clickbait puede volverse en contra. “La comunidad no es tonta.

La gente cae en ese gancho una o dos veces, pero después dice: ‘este siempre lo hace para generar enganche’”. El éxito digital también depende de la emoción. Los creadores más fuertes no solo muestran logros; comparten dudas, alegría, tristeza, procesos y caídas. En cierta forma, viven en un reality permanente, donde la audiencia quiere sentir que acompaña su historia.

Pero esa exposición tiene un costo. André considera que la salud mental es uno de los puntos más delicados de la creación de contenido. Los likes, los comentarios, las críticas y el hate pueden afectar profundamente a quien vive de la aprobación externa. “El amor es público, el odio está en los comentarios”, resume. Por eso, quien quiera dedicarse a las redes también debe aprender a poner límites.

No todo comentario merece respuesta, no toda crítica debe tomarse como verdad y no todo número define el valor de una persona. Sobre los medios tradicionales, André considera que todavía tienen fuerza, pero enfrentan un reto claro: entender los códigos de las nuevas generaciones. “¿Quién crea el contenido para jóvenes? Jóvenes. ¿Y la televisión? ¿Quién la está creando? Adultos.

Ahí está el punto de quiebre”.