Dos países vecinos de Rusia abren la puerta a las armas nucleares: ¿qué supone?

Dos países vecinos de Rusia abren la puerta a las armas nucleares: ¿qué supone?

Los países de la OTAN fronterizos con Rusia continúan debatiendo cada vez con mayor intensidad la posibilidad de desplegar armas nucleares en su territorio, una medida que Moscú ha calificado en repetidas ocasiones de inaceptable. Finlandia y Lituania son los dos países que más se han acercado a ese escenario. Los expertos consultados por RT consideran que este tipo de iniciativas solo alimentan la confrontación entre Rusia y Europa y que los Estados bálticos intentan convertir su posición geográfica en un activo político. Levantando el tabú nuclear Esta semana, el presidente de Lituania, Gitanas Nauseda, declaró que los líderes de los grupos parlamentarios alcanzaron un consenso para eliminar de la Constitución la disposición que prohíbe el despliegue de armas nucleares en su territorio.

Tras reunirse con los dirigentes políticos, Nauseda afirmó que la Constitución debe modificarse porque la situación geopolítica continúa deteriorándose. Armas nucleares podrían ser desplegadas en un país de la OTAN vecino a Rusia "Se trata de una prohibición absoluta, que no contempla ninguna excepción. De este modo, Lituania es prácticamente el único Estado miembro de la OTAN que se ha impuesto voluntariamente una restricción de este tipo . Sin duda, debemos prestar atención a este hecho", declaró.

El mandatario lituano puso como ejemplo a Finlandia, donde también existía una prohibición similar. Sin embargo, la semana pasada el presidente finlandés, Alexander Stubb, promulgó las enmiendas a la Ley de Energía Nuclear que permiten la importación y el despliegue de armas nucleares en el territorio del país. La ley entró en vigor el 1 de julio. "Se trata de disuasión nuclear, una medida diseñada para garantizar que nunca sea necesario utilizar este tipo de armas" , afirmó Stubb, quien aseguró que Finlandia no tiene intención de desplegar armas nucleares en su territorio en tiempos de paz. La iniciativa había sido aprobada previamente por el Parlamento, con 125 votos a favor y 61 en contra.

La reacción de Moscú En este contexto, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia declaró que responderá con medidas de carácter político y militar-técnico. País báltico contempla permitir el despliegue de armas nucleares en su territorio Según la portavoz de la Cancillería, María Zajárova, Helsinki abandonó, tras su ingreso en la OTAN, su "política equilibrada y razonable de no alineamiento militar" y podría convertirse en "un instrumento de las ambiciones nucleares" de la Alianza. La portavoz añadió que este paso resulta aún más "infundado" si se tiene en cuenta que, anteriormente, las autoridades finlandesas habían afirmado en varias ocasiones que Rusia no representaba una amenaza militar directa para el país nórdico. Un camino hacia la escalada Analistas consultados por RT coinciden en que estas iniciativas tienen un carácter más político que una respuesta a preocupaciones reales de seguridad nacional. "Este tipo de declaraciones alimentan la confrontación en Europa, especialmente en las relaciones entre la OTAN y Rusia.

Desmantelan de forma sistemática la arquitectura de seguridad europea. Se puede decir que terminan de destruirla. Se trata de una provocación evidente" , afirmó Serguéi Yermakov, experto principal del Centro de Coordinación de Investigaciones del Instituto Ruso de Estudios Estratégicos. Asesor de Putin desaconseja a los países bálticos "tirar del bigote a un gato de garras nucleares" Por su parte, Andréi Koshkin, director del Departamento de Ciencia Política y Sociología de la Universidad Plejánov de Economía de Rusia, señaló que los países bálticos y Finlandia intentan transformar su ubicación geográfica en un capital político. "El despliegue de armas nucleares cerca de nuestras fronteras concentra la atención sobre estos países como actores relevantes para la política de disuasión frente a Rusia.

Ese factor político lo convierten en una carta de peso que utilizan en el espacio político e informativo" , explicó Koshkin a RT. " Estos países no tienen experiencia en el ámbito nuclear y no comprenden plenamente cómo funciona la disuasión nuclear. Precisamente ellos pasarían a estar en el punto de mira y, evidentemente, se convertirían en objetivos legítimos", concluyó Yermakov.