El CEO de Epic Games es una de esas figuras de la industria que acostumbra a opinar sobre todo lo que ocurre más allá de sus propias fronteras. Si ayer mismo mencionamos cómo "aconsejaba" a Valve para no perder miles de millones de dólares por ser tozuda, hoy ha puesto su mirada en Bungie y Destiny 2. Según Tim Sweeney, el adiós al looter shooter del estudio de PlayStation es un varapalo, pero había una forma de evitarlo: usar la IA para que Destiny 2 no muriese. Todo comenzó con un reportaje de Forbes sobre el auge y caída —especialmente esto último— del juego de Bungie.
El medio anglosajón destacó, a partir de dos fuentes anónimas del estudio, cómo el juego apenas fue rentable durante gran parte de su vida útil debido a la enorme maquinaria de producción que exigía: expansiones constantes, temporadas y actualizaciones que debían llegar sin descanso para mantener satisfecha a una comunidad acostumbrada a un flujo continuo de novedades. A ese desgaste de producción se habrían sumado decisiones internas cuestionables. El mismo reportaje de Forbes señala que, cuando Destiny 2 generaba beneficios, parte de esos ingresos se desviaban hacia múltiples proyectos de incubación simultáneos o inversiones de gran escala, como la construcción de unas nuevas oficinas para Bungie. Todo ello mientras parte del equipo también se encaminaba hacia el desarrollo de Marathon, reduciendo todavía más los recursos destinados al shooter.
Tim Sweeney dejó caer que la IA podría haber evitado el adiós de Destiny 2 Fue a raíz de esta información cuando Tim Sweeney decidió meterse en una conversación que no había comenzado con él. En un post en X (antes Twitter), el dueño de Fortnite dejó entrever que la inteligencia artificial podría haber solucionado uno de los mayores problemas del juego: la velocidad de desarrollo y el coste de creación de contenido. "¡Ojalá algún tipo de tecnología novedosa pudiera aparecer y hacer posible superar el primer punto y permitir que juegos como Destiny prosperen!", añadió Sweeney. Ese "primer punto" al que se refería el ejecutivo hacía mención específicamente a la enorme cantidad de contenido que debía producirse de forma constante para evitar que los fans se quejasen de la falta de novedades, algo que terminó afectando a las previsiones de beneficio de Bungie. Aunque no detalló cómo habría solucionado esto con IA, sus palabras apuntan a la posibilidad de usar herramientas generativas para acelerar procesos de desarrollo, algo que el directivo lleva tiempo defendiendo como una tecnología que será habitual en la producción de videojuegos en el futuro.
Lo que está claro es que, mientras figuras como Sweeney defienden que la IA puede ser una vía para hacer más sostenible el desarrollo de juegos como servicio, otros sectores siguen mostrando recelo por el impacto creativo, laboral y ético de esta tecnología. En el caso de Destiny 2, la pregunta queda en el aire: ¿habría sido mejor un flujo constante de contenido generado a toda velocidad o un desenlace como el que finalmente tuvo el juego?