Tras su proclamación como presidente del FC Barcelona, Joan Laporta mandó un mensaje claro al Atlético por Julián Álvarez. “Deco hizo una oferta de una cantidad determinada por este jugador. Sabemos que el jugador quiere venir al Barça desde hace tiempo, desde antes de que estuviera en el City. Hicimos esta oferta con todo el respeto para el Atlético; tienen todo mi respeto, tanto Cerezo como Gil Marín. Tenían la oferta y nos dijeron que no tenían previsto vender porque no tenían alternativa, y les dije que si tenían alternativa, la oferta era firme.
La mantendremos firme el tiempo que consideremos, pero no estaremos a expensas de lo que pueda decidir el Atlético por esta cuestión. Saben cuál es nuestra voluntad, y si lo quieren hacer, estaríamos encantados. Nos merecen el máximo respeto y tenemos buenas relaciones tanto a nivel institucional como a nivel personal también”, dijo Laporta. Después de que el delantero argentino se implicara al 100% e hiciera pública su voluntad de salir del Atlético para cumplir su sueño, que no es otro que el de vestir azulgrana, el Barça va a estar de su lado y va intentar hacer todo lo posible por conseguir su fichaje.
La Araña es la prioridad, consensuada por todas las partes (Flick, Deco y Laporta), para sustituir la marcha de Robert Lewandowski. Sin embargo, en el club son conscientes de que no puede esperar eternamente a que el Atlético les dé una respuesta a su oferta. El Barça se ha marcado como límite el fin del Mundial. Una vez acabe la participación de Julián en EE.UU., el club esperará a que el Atlético se pronuncie.
Si los colchoneros se sientan a hablar, entonces verán hasta dónde pueden llegar por la Araña. De lo contrario, o bien el propio jugador da un paso más y fuerza la máquina para que el Atlético negocie con ellos o, sintiéndolo mucho, deberán plantearse otra alternativa. Pese a que el mercado recién abrió, el Barça no quiere dejar a la improvisación una posición tan específica y tan importante como la del ‘9'.