Partidazo de jugones

Partidazo de jugones

España se enfrentará a Portugal en octavos de final del Mundial, un partidazo, duelo vecinal con incontables argumentos para paralizar el mundo. Dos selecciones con jugones, con una estética futbolística asociada al buen gusto, sobreviviendo Portugal a un Cristiano Ronaldo obsesionado con el protagonismo, disfrutando España de un bloque que quiere que Lamine siga creciendo. La puesta en escena de Lamine Yamal marca su personalidad. Escogió un colgante con la máscara de Batman y su murciélago con el ‘304’ de Rocafonda un superhéroe cercano a su forma de entender la vida.

Yamal quiere más en este Mundial, necesita más porque su carácter le pide ser siempre el mejor y la sensación es que el grupo está preparado para ayudar a Lamine a serlo. Se enfrentaron Portugal y España hace un año en el Allianz Arena en Múnich con empate a 2 y derrota española en los penaltis. Sólo ha pasado un año pero suficiente para que Luis de la Fuente haya dado un paso más en la fortaleza de la selección y la haya mejorado con cambios importantes respecto a aquella selección. Sólo Cucurella formó en aquel once, acompañado por Huijsen, Le Normand y Mingueza.

España ha ganado en seguridad, contundencia y creación de juego con la pareja de centrales Laporte-Cubarsí, sin duda pieza angular en esta España que se presenta ante los lusos con 0 goles encajados. Cubarsí está jugando un Mundial sencillamente perfecto. Sus estadísticas son abrumadoras y no hace falta ya ponerle al lado el ‘y sólo tiene 19 años’ porque la edad ya no importa aunque sea ‘el niño’. Laporte y Cubarsí parecen el Jaguar I-Pace que recorre las calles de Miami sin conductor.

Su dispositivo basado en sensores, cámaras, pantallas, lo recoge todo, lo analiza y actúa. Ellos dos están siempre atentos. Gracias a ellos Cucurella y Porro pueden tener números de atacantes. ‘Cucu’ conecta vitalidad al equipo, Porro se conecta al universo Lamine. Está España en ese punto de madurez en el Mundial que cada futbolista hace mejor al que tiene al lado.

Mikel Oyarzabal es el que mejor resume el estado de la selección con su entrada en la lista de máximos goleadores de la Copa del Mundo (4). El delantero de la Real Sociedad disfruta del trabajo coral para crear ocasiones de gol, el que más, 17 en lo que llevamos de torneo, 13 dentro del área, 4 desde fuera. Pero atención a sus números en la presión de recuperación de balón: 105 presiones defensivas y 28 recuperaciones. Portugal presenta cromos en el centro del campo de una calidad brutal empezando por Vitinha y siguiendo con un Bernardo Silva que sorprendentemente ha empezado desde el banquillo.

Joao Neves reclama protagonismo porque hace jugar al resto. Ahí es donde la selección lusa debate sobre la aportación de Cristiano Ronaldo, voraz en la búsqueda del gol, desengrasado en algunas fases, demasiadas para los portugueses, luciendo músculo a sus 41 años pero sin esa omnipresencia letal de antaño. Portugal es más que Cristiano per nadie gana al ‘bicho’ en competitividad.