Todos los remakes de videojuegos hacen falta, incluso los malos

Todos los remakes de videojuegos hacen falta, incluso los malos

El revisionismo en videojuegos es un clásico, y muchas veces nos enfadamos cuando una compañía parece que solo sabe sacar remakes de sus títulos más que cosas nuevas. Siempre que se anuncia un nuevo remake u otra revisión de otro tipo, nos preguntamos si es o no es necesario. ¿Hace falta sacar un nuevo remake del Resident Evil original? ¿Es necesario revisar Final Fantasy VII en forma de trilogía? A esto solemos responder de dos maneras. La primera es que no porque ya está ahí el juego original.

La segunda es que sí, ya que más gente lo puede jugar si se lanza a día de hoy. La verdad es que yo vivía anclado en la primera respuesta. Si The Legend of Zelda: Ocarina of Time era perfecto cuando salió, ¿qué sentido tiene volver a él? Pero ahora soy más de la segunda y he acabado comprendiendo que el videojuego necesita de los remakes, a diferencia de otros medios como el cine o la música.

Es más, el remake es una parte inseparable de la evolución del videojuego. Por qué el remake es tan importante La razón de que un remake siempre sea necesario es por lo particular que es la industria del videojuego. Podemos pensar que el videojuego tiene una historia larga, pero es tremendamente breve en realidad. Sin entrar en cuál fue el primer videojuego hecho, Pong fue el primer éxito comercial en 1972.

Es decir, que no tenemos ni 50 años de historia. Sin embargo, hemos pasado de una pantalla negra con dos franjas blancas y un cuadrado a The Legend of Zelda Breath of the Wild en menos de medio siglo. Eso quiere decir que hemos crecido muy rápido en poquísimo tiempo, demasiado poco. ¿Y cómo lo hemos hecho? Pues a saltos de cabra y dirigidos no por el arte, sino por el mercado.

Las generaciones de consolas se han sucedido no porque el arte lo pidiera, sino porque el mercado necesitaba nuevo hardware que vender. Las consecuencias de eso es que la forma de hacer videojuegos en un periodo concreto nunca ha logrado llegar a su máxima maduración en ese periodo. Solo se ha hecho lo que se ha podido. Cuando había que dar el salto de PlayStation a PlayStation 2, se daba, sin más, sin hacer preguntas, y se volvía a aprender todo casi desde cero.

Cuando había que dar el salto de PlayStation a PlayStation 2, se daba, sin más, sin hacer preguntas A poco que nos pongamos a leer declaraciones de la época de PlayStation, de Super NES o de Xbox, veremos que eran las prisas, las limitaciones cuyo horizonte no se conocía claramente, el presupuesto y lo que se sabía y lo que no del sistema con el que se estaba trabajando lo que marcaba el tiempo y calidad de los desarrollos. En producciones como Resident Evil, si indagamos en ellas, descubriremos que había más casualidad que arte. Y eso es maravilloso, ojo, no lo estoy criticando. Gracias a esa forma de hacer videojuegos se llegaron a soluciones únicas, ingeniosas y con muchísimo sabor.

Hasta la penicilina se descubrió por casualidad. Y gracias a que ningún estilo artístico y técnico logró llegar a su apogeo en su momento, hay revivals a día de hoy tan interesantes del píxel art o del low poly de PS1 o de los gráficos de PS2; porque esos revivals no parten desde casi cero, sino que continúan con lo que se dejó por aquel entonces a medias. Esos estilos gráficos no pudieron expresar todo lo que deberían o querían en su momento, y lo hacen ahora en brazos de nuevos creadores. Un videojuego es mucho más que su lanzamiento original Y así llegamos a los remakes.

Es cierto que los videojuegos originales siguen ahí. Resident Evil de PSX sigue ahí, y ahora se puede jugar en Steam Deck sin tener que emular ni historias, directamente comprándolo en Steam, pero, ¿estamos jugando a la idea original de Shinji Mikami o a la que pudo hacer? ¿A esa idea a la que lo llevaron las limitaciones y el momento? Exacto, y lo mismo puede decirse de Ocarina of Time. Debido a que esas limitaciones tecnológicas cambian cada generación, y son esas limitaciones las que marcan las ideas y las soluciones, un remake no solo es necesario en cada era sino que está justificado.

Me parece totalmente honesto coger esa idea y todo lo que no se usó de ella y traerla de nuevo a día de hoy en forma de un remake. No es solo por hacer más bonito al juego, es porque se llega más al fondo de esa idea, a lugares que antes no se podía. Hacerlo nos permite comparar el remake con la obra original, y comprender mejor el proyecto en sí mismo. Eso ocurre con Silent Hill 2, por ejemplo.

Finalmente entenderemos que un videojuego no es solo el que salió primero, sino todo el conjunto de reflexiones a golpe de remakes que se han hecho de ese título. Y ojo, que aquí también estoy incluyendo algo que ojalá se haga: demakes, para ver cómo se expresaría ese juego todavía con más limitaciones. En el caso de los remakes que son más bien remasterizaciones o regresos con cuatro cosillas mejoradas a obras pretéritas, también creo que son necesarias. Ahora mismo estoy rejugando a Terranigma.

No lo hago por nostalgia, sino porque en estos tiempos de noticias terribles, me gusta encontrarme con un pájaro en un videojuego que me recuerde que ya nadie se preocupa por el arte. Los JRPG clásicos y otros títulos tienen que estar al alcance de la mano para que los jugadores más jóvenes los disfruten y aprendan de ellos. Tienen que hacerlo para que no se estanque el medio. Si la gente no tiene la vara de medir de un género calibrada con sus títulos más geniales, ¿cómo se valora correctamente un videojuego? ¿Cómo sabremos si The Adventures of Elliot es una maravilla o una cosilla normalucha?

Los JRPG clásicos y otros títulos tienen que estar al alcance de la mano para que los jugadores más jóvenes los disfruten y aprendan de ellos Tenemos que tener muy cerca a Terranigma, Soleil, Ys e Illusion of Time para entender esto, y también para exigir a los creadores que creen tomando como punto de partida las obras que son totalmente únicas. Yo soy profesor en el Máster de Diseño y Desarrollo de Videojuegos de UNIR, y los jóvenes creadores muchas veces no han jugado a estos títulos clásicos porque no saben cómo acceder a ellos, es de locos. En serio, ojalá más remakes que se puedan comprar en tiendas. No vale con lanzamientos en plataformas digitales en las que hay que pagar tres tiers de suscripción.

Por estas dos cuestiones, para mí un remake o una remasterización siempre me parecerán necesarias. Los necesitamos por memoria pero también porque un videojuego es mucho más que su lanzamiento original. Es una idea nacida en una caja cuyas paredes se van haciendo más grandes y por eso el proyecto crece de forma natural. El remake no sustituye al lanzamiento original, sino que nos ayuda a hablar más de él.

El nuevo de Star Fox nos ayuda a conocer más tanto a los personajes en su faceta personal gracias a las cinemáticas y en lo profesional gracias a los retos. Así que sea aunque tenga el remake una ejecución mejor o peor, siempre son necesarios y, además, servirán para recordar una era en la que las personas sí se preocupaban por el arte, como decía el pájaro aquel. En 3DJuegos | Valve ya está pensando en Steam Machine 2, y ya ha adelantando un cambio histórico