A Night in the Woods añadió el mejor muro invisible de la historia de los videojuegos: te deja hacer el tonto, pero no mucho

A Night in the Woods añadió el mejor muro invisible de la historia de los videojuegos: te deja hacer el tonto, pero no mucho

Todo el mundo ha sufrido alguna vez los muros invisibles en videojuegos: vas recorriendo un escenario precioso y... ¡Pum! Frenado en seco y un muro infranqueable que no te permite avanzar. Más o menos visible, más o menos franqueable, pero muro que grita "No puedes pasar" y que sienta como una patada en la entrepierna. Nuestra curiosidad humana nos obliga a odiar estos muros.

Hemos visto decenas de muros invisibles diferentes y otras tantas alternativas originales, pero ninguna a la altura de lo que hizo Infinite Fall en Lost Constellation, una entrega precuela o complementaria de Night in the Woods que funciona como un cuento dentro de su mundo. La historia ocurre en tiempo real y es contada por el abuelo a la pequeña Mae, futura protagonista de la entrega principal. Uno de los escenarios terminaba en un acantilado con un vacío enorme. Esto les planteó un dilema clásico en el diseño de videojuegos: ¿qué pasa si el jugador decide saltar?

La opción fácil y común es poner un muro invisible o una pantalla de "Has muerto", pero eso rompería por completo con la estructura del juego. Scott Benson, cocreador de ambos juegos, contó en el GDC de 2018 que se les ocurrió otra idea: integrar nuestra estupidez en la historia. Había un acantilado en Lost Constellation y nos preguntamos: ¿qué hacemos con este acantilado? El jugador podría saltar y podríamos poner un estado de muerte, pero no queremos hacer eso, no queremos simplemente reiniciar la partida. [...] Pensamos: "¿Y si cuando salta, dado que la estructura del juego es una historia que el abuelo le cuenta a la pequeña Mae, ella interrumpe y dice que saltó por el acantilado y el abuelo le responde: No, ella no saltó, cállate y déjame seguir contándote la historia.

Y pensamos: ¿qué pasa si saltan por el acantilado otra vez? En Infinite Fall sabían perfectamente que los jugadores podemos ser muy bobos en el sentido más cariñoso de la palabra. Por eso nos permitieron saltar 15 o 17 veces, enfadando de forma progresiva al abuelo hasta el punto de acabar leyéndonos el cuento que más detesta Mae (Charity Birdie, una obra muy melosa) para hacer tiempo y darnos por saco. El abuelo acaba hasta las santísimas bolas reales y pone el muro invisible: "Listo, ya no se puede caer más".

Y ya no puedes saltar más. Te animo a mencionar otro muro invisible mejor. En VidaExtra | La mayoría de los mejores juegos indie recientes se provienen del mismo edificio de Nueva York En VidaExtra | Fue responsable de que los indies tuvieran la mejor acción posible y ahora intenta fusionar géneros que no te esperas