Coches Eléctricos Este fabricante trabaja en obtener lo mejor de cada sistema de propulsión: 4 tecnologías en una para alcanzar la máxima flexibilidad Una patente de Porsche muestra un sistema que funciona como eléctrico, eléctrico de autonomía extendida, híbrido convencional y combustión. El nuevo sistema de Porsche evitaría tener que elegir. Híbridos y Eléctricos 04/07/2026 09:30 Actualizado a 04/07/2026 09:30 Añadir Híbridos y Eléctricos como fuente preferida de Google de forma gratuita. Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.
Activar ahora La transición hacia la movilidad eléctrica ha obligado a los fabricantes a tomar decisiones, muchos de ellos optando por el desarrollo de plataformas específicas para cada tipo de sistema de propulsión. Porsche parece que no quiere seguir este camino, o al menos en esa dirección apunta su nueva patente, que plantea un sistema de propulsión capaz de combinar en un mismo conjunto mecánico las ventajas de un vehículo eléctrico, un híbrido convencional, un híbrido de autonomía extendida e incluso un automóvil de combustión tradicional. Por el momento solo es una patente y no existe confirmación de que llegue a producción, pero el concepto ofrece un punto de vista interesante sobre cómo podrían evolucionar los sistemas de propulsión durante los próximos años. El sistema permite elegir entre cuatro modos de funcionamiento.
Un 4 en 1 El objetivo de la marca alemana es crear un tren motriz extremadamente flexible, capaz de adaptarse a diferentes escenarios de conducción sin necesidad de recurrir a arquitecturas completamente distintas para cada tipo de vehículo. En lugar de diseñar plataformas independientes para motores térmicos, eléctricos o híbridos, la idea consiste en integrar todas esas posibilidades en un único sistema que pueda modificar su funcionamiento en función de las necesidades del conductor o de las condiciones de circulación. La patente contempla cuatro modos de funcionamiento claramente diferenciados. El primero corresponde a un vehículo completamente eléctrico, configuración en la que el motor de combustión permanece desacoplado mecánicamente de la transmisión y el automóvil se mueve únicamente gracias al motor eléctrico alimentado por la batería, sin consumir combustible y sin emisiones directas durante la marcha.
El segundo modo es el de un híbrido convencional de altas prestaciones en el que el motor de combustión transmite directamente la potencia a las ruedas mientras el motor eléctrico actúa como apoyo en aceleraciones, recuperaciones o momentos de mayor demanda energética. Se trata de una configuración similar a la empleada actualmente por algunos deportivos híbridos, donde ambos sistemas trabajan conjuntamente para maximizar el rendimiento. La tercera posibilidad plantea el funcionamiento como un vehículo eléctrico de autonomía extendida. En este modo, el motor de combustión deja de impulsar las ruedas y pasa a desempeñar exclusivamente el papel de generador eléctrico.
Su misión consiste en producir electricidad para alimentar el motor eléctrico y recargar la batería cuando sea necesario, permitiendo ampliar la autonomía sin depender exclusivamente de los puntos de recarga. Finalmente, el sistema también podría operar como un automóvil de combustión convencional, utilizando únicamente el motor térmico mientras el sistema eléctrico permanece inactivo. De esta forma, un mismo vehículo sería capaz de adaptarse a escenarios de utilización muy diferentes, desde recorridos urbanos totalmente eléctricos hasta largos desplazamientos en los que el conductor prefiera utilizar exclusivamente el motor de gasolina. Un V8 con desactivación de cilindros Uno de los aspectos más llamativos del proyecto se encuentra precisamente en el funcionamiento del motor de combustión cuando actúa como generador.
Según la documentación de la patente, Porsche plantea que únicamente funcione una parte de los cilindros, mientras el resto permanece desactivado. En el diseño mostrado aparece un motor V8 dividido en dos bancadas de cuatro cilindros. Cuando trabaja como extensor de autonomía, solo una produciría energía, mientras la otra quedaría desconectada para reducir el consumo y mejorar la eficiencia. Además, los cilindros destinados a este apartado incorporarían componentes específicos de baja fricción y pistones optimizados para minimizar las pérdidas mecánicas durante su funcionamiento.
Esta solución permitiría combinar dos características aparentemente contradictorias: por un lado, disponer de un motor de gran potencia cuando el vehículo funciona como deportivo de combustión o híbrido de altas prestaciones, por otro, ofrecer un funcionamiento mucho más eficiente cuando únicamente se necesita generar electricidad para alimentar el sistema eléctrico. Al menos sobre el papel, el mismo propulsor podría desempeñar funciones muy diferentes dependiendo de las necesidades de cada momento. Temas Porsche Coches Eléctricos