Francia tuvo un partido mucho más complicado de lo que cabía esperar contra Paraguay. La Albirroja sabía que partía en inferioridad en cuanto a peligrosidad y talento y tiró de todas las armas que pudo para intentar sacar los octavos de final hacia adelante y al final perdió por un tanto de penalti. El juego sobre el césped fue duro y desesperante contra Francia. Paraguay dejó contactos innecesarios y buscó que alguno de los futbolistas de Didier Deschamps entrara al trapo, con Matías Galarza como el gran protagonista de todos los fregados.
Aguantaron 'les bleus', pero por poco, pues al final del partido la tensión era máxima. El que más recibió y se calentó fue Kylian Mbappé. Tanto, que durante los últimos minutos sacaba sonrisa burlona cada vez que se podían sacar segundos al crono, sabiendo que eso haría rabiar a Paraguay después de haber recibido tanto. Cuando se señaló el final del partido, el jugador del Real Madrid se encontraba al lado de Gill, que le había sacado el gol en dos ocasiones, y cuando este le tendió la mano con cordialidad, 'Kiki' pasó por su lado ignorándolo.
Una acción que no gustó nada al meta de Paraguay, que le lanzó a la espalda el balón al punta francés mientras este celebraba con la grada. "Yo le pasé la mano felicitándolo, pero como no me dio bola entré en un momento de calentura. Solamente hice eso, pero después me tranquilicé", relató Gill, tras un episodio que comportó el último pique entre Francia y Paraguay y Mbappé siendo escoltado por varios compañeros. Tras todo eso, Kylian no se pudo estar de celebrar el triunfo en redes sociales y compartió un mensaje a su afición, eso sí, previa rajada en zona mixta por el juego duro de la Albirroja. "Un día de trabajo...", escribió en Instagram Mbappé, con su gesto de celebración tras el tanto.