El fiscal general de Teherán, Ali Salehi, ha anunciado este sábado la presentación de una acusación formal contra Reza Pahlavi, hijo del depuesto Shah de Irán, Mohamad Reza Pahlavi, que incluye numerosos cargos, entre ellos “delitos contra la seguridad, terrorismo y el crimen organizado; y agregó que el caso ha sido remitido al tribunal tras la presentación de la acusación. El anuncio del fiscal de Teherán se produce tras una denuncia presentada por el Ministerio Público del país y la apertura de un expediente en la Fiscalía del Distrito 20 (especializada en asuntos internacionales) de Teherán, se llevó a cabo una investigación judicial exhaustiva y especializada sobre las acciones del acusado, Reza Pahlavi. El fiscal de Teherán, al referirse al alcance del caso, ha declarado que “las investigaciones en este caso se refieren a una serie de actos delictivos cometidos por los acusados en los últimos años, particularmente durante los disturbios recientes, así como a los crímenes terroristas de enero de 2026 y también a actos relacionados con la reciente guerra impuesta (la agresión sionista-estadounidense contra Irán). En consecuencia, se han incluido múltiples cargos en la acusación”.
Reza Pahlavi y la ilusión de un cambio impuesto desde el exterior | HISPANTV La entrevista reciente de Reza Pahlavi en el Wall Street Journal ofrece menos indicios de un proyecto político articulado que de una concepción del poder basada en la delegación externa. Ha agregado que, según la acusación formal presentada contra el acusado, los cargos más destacados, en orden de importancia y gravedad, son los siguientes: 1. Difundir la corrupción en la tierra mediante la formación, el liderazgo y la dirección de redes y grupos organizados con el objetivo de desestabilizar la seguridad del país y trabajar en contra de los pilares de la República Islámica de Irán. 2. Liderar, gestionar, dirigir y organizar actos terroristas y violentos, así como actividades de financiación atribuidas a redes y organizaciones organizadas. 3.
Cooperar con países hostiles en tiempos de guerra y cometer delitos contra la seguridad del país. 4. Espionaje, inteligencia y cooperación operativa con agencias militares y de inteligencia extranjeras. 5. Causar y ordenar la comisión de delitos contra la integridad física de las personas, incluidos los cargos relacionados con asesinato, lesiones corporales intencionales y otros delitos resultantes de actos de violencia en el caso. 6. Provocar y ordenar la destrucción generalizada de bienes e infraestructuras públicas, gubernamentales y privadas en el país. 7.
Provocar y ordenar ataques contra edificios gubernamentales y su toma, organizar actos de violencia, armar a grupos de oposición y otros actos contra la seguridad pública. 8. Incitación, aliento y persuasión a la violencia, la rebelión, la guerra, el asesinato y la alteración del orden público y la seguridad en el país. 9. Participar en actividades de propaganda contra el sistema de la República Islámica de Irán Una vez concluida la investigación, recabados informes de las autoridades pertinentes, reunidos los documentos y pruebas, y adoptadas las medidas legales necesarias, se emitió una acusación formal conforme a la ley y el expediente fue remitido al tribunal competente para su consideración. El anuncio llega una semana después de que el fiscal general avanzara su propósito de sentar en el banquillo a Reza Pahlavi, residente en EE.UU. y conocido por su cercanía al régimen de Israel.
Detrás de los disturbios: El nexo Israel-Pahlavi y la ilusión del ‘cambio de régimen’ en Irán En enero de 2025, el hijo exiliado del último monarca iraní lanzó convocatorias a una ola de disturbios callejeros que causó la muerte de miles de civiles y fuerzas del orden, además de cuantiosos daños a la propiedad pública y privada. Las autoridades iraníes contabilizaron más de 3117 muertos, entre ellos 2427 son civiles y fuerzas de seguridad, y el resto son terroristas y agitadores. Las autoridades iraníes sostienen que se trató de una operación de desestabilización interna orquestada por Estados Unidos e Israel, con Reza Pahlavi como figura instrumental. Pompeo revela implicación de agentes del Mossad en disturbios en Irán En el marco del apoyo a estos disturbios violentos, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, admitió en abril que intentó hacer llegar “muchas armas” a los alborotadores terroristas, aunque la operación, que debía canalizarse a través de grupos kurdos antiraníes, terminó frustrándose.
Irán pide acción de ONU: admisión de Trump muestra apoyo estatal al terrorismo Tras el fracaso del plan terrorista contra Irán, Reza Pahlavi pidió a Estados Unidos e Israel que lancen una guerra total contra el país , afirmando que no le importa quién ejecute el ataque. Sostuvo que un único “ataque decisivo” podría “cambiar completamente la situación” y contribuir al derrocamiento del actual Gobierno iraní. En este contexto, Reza Pahlavi respaldó la guerra de agresión estadounidense-israelí lanzada el 28 de febrero y calificó de “intervención humanitaria” el ataque que cobró la vida de miles de iraníes, lo que generó condenas generalizadas, incluso en círculos antiraníes. tmv