(Caracas, 04 de julio de 2026).– A propósito de las medidas preventivas emitidas tras los eventos sísmicos registrados el pasado 24 de junio en la zona norte costera del país, el presidente de la Comisión de Desarrollo Urbano y Vivienda del Colegio de Ingenieros de Venezuela (CIV), Richard Casanova, hizo un llamado a revisar la regulación sobre el uso de ascensores tras sismos. El vocero instó a los organismos competentes —Cuerpo de Bomberos y Protección Civil— a precisar el alcance de las restricciones y adaptarlas a las normativas técnicas internacionales. Casanova, arquitecto de profesión y miembro de la directiva del CIV, calificó como razonable el inicio de acciones preventivas, pero subrayó la necesidad de seguir los protocolos globales para no agudizar la situación de los ciudadanos en las edificaciones multifamiliares o de oficinas. «Saludamos todo esfuerzo por mantener una rigurosa seguridad técnica. Sin embargo, es igualmente fundamental garantizar la habitabilidad y el desplazamiento seguro de los residentes tras un fenómeno de esta naturaleza.
Lo más sensato es ajustarse a los protocolos internacionales de seguridad urbana, como los de la ASME en EE.UU., las normativas europeas EN 81-77, o las directrices de la Agencia de Manejo de Emergencias de Japón», puntualizó Casanova. El protocolo técnico: la ventana de 48 a 72 horas El especialista explicó que los estándares internacionales coinciden en suspender preventivamente el servicio de ascensores inmediatamente después del sismo principal. “El riesgo principal no es que el ascensor se caiga (porque tiene sistemas de frenos de emergencia), sino que se detenga y permanezca trancado entre pisos con pasajeros a bordo, debido a deformaciones imperceptibles”, detalló. En este sentido, especificó que el protocolo establece una ventana de vulnerabilidad de entre 48 y 72 horas para atender la contingencia de la siguiente manera: Momento del evento: Suspensión preventiva e inmediata del servicio. Primeras 48 horas: Realizar una inspección técnica especializada (revisando cables de tracción, contrapesos, guías y sistemas de frenado).
Hasta las 72 horas: Efectuar pruebas de viaje al vacío y, de estar todo correcto, restablecer el servicio manteniendo precaución extrema y monitoreo. Más leídas Tasa de Cambio BCV 06 de julio de 2026: 667,05 Bs/USD (+2,1559%) Ministerio de Educación anuncia regreso a clases en municipios no afectados por los terremotos Banco del Tesoro apadrina Campamento Transitorio en Complejo Educativo José Gervasio Artigas Restricciones prolongadas son contraproducentes Asimismo, Casanova advirtió que prolongar de manera indefinida el apagado de los ascensores, bajo el argumento de las réplicas, carece de viabilidad práctica. Recordó que, según expertos sismológicos, las réplicas pueden extenderse por meses, pero estadísticamente es improbable un evento de igual o mayor magnitud al principal. «Mantener la restricción del servicio tras haber transcurrido el lapso crítico de las 72 horas genera problemas colaterales graves de acceso y movilidad; afectando el desplazamiento de adultos mayores, la atención de emergencias médicas y el suministro de insumos básicos a los pisos altos», señaló el vocero gremial. Finalmente, observó que, ante la necesidad del día a día, muchas comunidades de copropietarios han decidido reactivar los sistemas por su cuenta.
Por tal motivo, reiteró el exhorto a las autoridades de seguridad para que aclaren el alcance de las instrucciones emitidas y orienten a la población bajo criterios técnicos internacionales, permitiendo que las edificaciones —previa revisión calificada— recuperen su normal funcionamiento y habitabilidad de forma segura. (NOTA DE PRENSA CNP 7.614)