La clasificación de Egipto para los octavos de final del Mundial tras eliminar a Australia en los penaltis trajo consigo un nuevo hito en la corta historia de Hamza Abdelkarim como futbolista. El delantero del FC Barcelona (18 años) será uno de los tres únicos jugadores en edad juvenil en disputar la ronda de octavos, junto al mexicano Gilberto Mora (18 años) y al marroquí Ayyoub Bouaddi (18 años). Y además, Hamza lo hará llegando con cierto protagonismo con su selección. Ante Australia tuvo minutos de nuevo, sumando así su cuarto partido del Mundial con presencia, si bien es cierto que en todos lo hizo saliendo desde el banquillo y jugando apenas un cuarto de hora.
Pero para un futbolista juvenil, en una selección con atacantes del nivel de Mohamed Salah u Omar Marmoush es todo un logro. Su entrenador, Hossam Hassan, le dio entrada en la prórroga, cuando se habían disputado 105 minutos de partido, en lugar precisamente de Marmoush, y Hamza se mostró activo, aunque no pudo contribuir a lograr el triunfo antes de la tanda. En los lanzamientos desde los once metros, a su equipo le bastó con marcar los cuatro que tiró, entre los que no estuvo Hamza, por lo que no sabremos nunca cuál era el lugar destinado para él en la lista, si es que iba a tirar alguno de los lanzamientos. Ahora, Hamza tiene ante sí un reto mayúsculo.
El siguiente rival es la Argentina de Leo Messi, el mejor jugador de todos los tiempos, que a la edad de Hamza también jugaba en el FC Barcelona y ya había debutado en un Mundial. Técnicamente, lo hizo un poco más tarde. Leo se estrenó en una Copa del Mundo con 18 años, pero a ocho días de cumplir los 19, mientras que Hamza debutó en el Mundial con 18 años y 165 días.