Vingegaard no engaña y en la presentación de los equipos declaraba que estaba más fuerte y confiado que nunca. Hoy hay corroborado sus palabras con una demostración de fuerza en la contrarreloj por equipos en Barcelona que iniciaba la 113ª edición del Tour de Francia. Doble ganador del Tour, Jonas ha dejado bien claro que viene a pelear el triunfo de la carrera a Pogacar desde el primer día, y hoy ya se ha vestido de amarillo. Abrazos y alegría, felicidad absoluta en la formación neerlandesa, después de ver como su jefe de filas, Vingegaard, se convierte en el primer líder de la carrera. ¿Y Pogacar, su gran rival, se preguntarán los buenos aficionados al ciclismo?
Pues el cuatro veces campeón el Tour de Francia no ha podido con el tiempo y las piernas de Vingegaard, quedando a 11 segundos de Jonas. Destacar a su vez la actuación de Juan Ayuso, la apuesta firma del Lidl-Trek, que se ha quedado a 15 segundos de cumplir su sueño de niñez y vestirse de amarillo ya el primer día. No era una crono nada sencilla, un test de 19,6 kilómetros, que partía del Parc del Fòrum, al lado del mar, que recorría algunas de las principales calles y emblemas de la ciudad, antes de llegar a la montaña de Montjuïc, que hoy más que mágica ha sido para muchos un auténtico tormento. La velocidad a la que se iba, la exigencia, el calor agobiante (31ºC) y los últimos 800 metros al 7% han dinamitado las piernas de los corredores, como el belga Uijtbrtoeks, líder de Movistar, víctima de los calambres.
Netcompany Ineos marcaba el primer mejor tiempo en la calle Llull, pero el rodillo neerlandés del Visma empezaba a funcionar y ya era el mejor equipo en el resto de tomas de tiempo, tanto en la Sagrafa Família, como en el Passeig Santa Madrona y en la meta de Montjuïc, donde Vingegaard -recordemos que se tomaba el tiempo del primer corredor de cada equipo, detenía el tiempo de su escuadra en 21’47”, para delirio de una afición que ha disfrutado con un espectáculo único y con su calor ha empujado más aún a los corredores. Vingegaard afrontará mañana en Tarragona la segunda etapa con el maillot amarillo de líder antes de poner rumbo a Barcelona, para de nuevo ascender a Montjuïc, con las tres vueltas al circuito y ascensiones al Castell de Montjuïc. Jonas conoce el escenario de la montaña mágica a la perfección; también Pogacar, ¿buscará Tadej doblegar a su mañana a su eterno rival y reivindicar su condición de campeón en el Tour? En menos de 24 horas lo sabremos.