Acciones HALO ganan protagonismo en los mercados emergentes

Acciones HALO ganan protagonismo en los mercados emergentes

Las compañías caracterizadas como heavy assets, low obsolescence (HALO), que se traduce al castellano como “activos pesados, baja obsolescencia”, están ganando relevancia entre los inversores en mercados emergentes, en un contexto en el que el boom de inteligencia artificial (IA) impulsa la demanda de infraestructura física, según un informe de Goldman Sachs Research. El fenómeno se apoya en un giro hacia activos intensivos en capital vinculados a redes eléctricas, servicios públicos, energía, manufactura y otros sectores industriales con fuerte dependencia de inversión física. En paralelo, el avance de la inteligencia artificial está reconfigurando las expectativas sobre los negocios más livianos en activos. VER MÁS: ¿Qué es el efecto HALO y por qué los inversionistas lo usan en la era de la IA?

Fuerte brecha de desempeño entre sectores De acuerdo con Sunil Koul, jefe de acciones de mercados emergentes globales de Goldman Sachs Research, y el analista Tarun Lalwani, una canasta de acciones intensivas en capital en mercados emergentes habría registrado una subida de 115% desde fines de 2025 hasta el 5 de junio. En el mismo período, las acciones de sectores “capital-light” avanzaron 7%. Pese a ese fuerte diferencial de rendimiento, las acciones intensivas en capital aún cotizan con un descuento de valuación del 20% frente a las compañías menos intensivas en activos, aunque muestran una mayor dinámica de crecimiento de ganancias hacia adelante. Según el informe, las estimaciones de consenso de ganancias por acción a 12 meses han subido 45% en lo que va del año para el grupo de capital intensivo, mientras que se mantuvieron sin cambios para el segmento capital-light.

Energía, utilities y telecomunicaciones lideran el grupo HALO Los analistas construyeron un “Capital Intensity Score” (Puntaje de intensidad de capital) para acciones de mercados emergentes, combinando seis métricas, entre ellas la proporción de activos fijos y la carga de inversión en capital. A partir de ese enfoque, identificaron a utilities, energía y telecomunicaciones como los sectores más intensivos en capital. Con ese criterio, se conformó una canasta de 80 acciones de alta intensidad de capital, con fuerte presencia de compañías de China, Corea del Sur y Taiwán, incluyendo fabricantes de semiconductores. En paralelo, otra canasta de 80 acciones de sectores más livianos concentró empresas de software, internet, medios y consumo minorista.

El principal motor del desempeño superior del grupo HALO fue la mejora en las ganancias, según Goldman Sachs Research. IA, reindustrialización y seguridad energética El informe señala que la inversión en activos físicos para sostener el desarrollo de inteligencia artificial es uno de los principales catalizadores del fenómeno. Los hiperescaladores, es decir, las grandes plataformas tecnológicas globales, proyectan invertir billones de dólares en la construcción de centros de datos en los próximos años, lo que refuerza la demanda de infraestructura eléctrica, industrial y energética. En paralelo, el estudio destaca factores estructurales como la reindustrialización, el aumento del gasto en defensa y la reconfiguración de las cadenas globales de suministro, impulsadas por objetivos de resiliencia ante la volatilidad geopolítica y de seguridad energética.

En este contexto, Sunil Koul y Tarun Lalwani sostienen que la tendencia podría mantenerse: “Esperamos que la sobreperformance de las acciones intensivas en capital continúe dada la mayor dinámica fundamental y los vientos de cola provenientes de inversiones estratégicas en estos sectores”, señalaron. En contraste, advierten que los sectores capital-light, como software, medios y servicios de internet, enfrentan un entorno más desafiante por el impacto potencial de la inteligencia artificial sobre sus modelos de negocio. Un fenómeno global que también alcanza a emergentes El informe subraya que el efecto HALO no se limita a Estados Unidos o Europa, sino que también se observa con claridad en los mercados emergentes. Peter Oppenheimer, estratega global de Goldman Sachs, agrega que el aumento del capex vinculado a IA debería sostener la demanda de activos físicos y, en consecuencia, de este tipo de compañías.

Así, el impulso hacia los sectores intensivos en capital aparece como una tendencia transversal, con la infraestructura industrial y energética en el centro del ciclo de inversión asociado a la inteligencia artificial.