Bloomberg — Una jueza federal ha ordenado al Pentágono que conceda a Alibaba Group Holding Ltd. (BABA) una exención de una ley que provocó que todos sus grupos de presión le dieran la espalda, mientras ella evalúa la constitucionalidad de dicha ley en un caso que pondrá a prueba la capacidad del Gobierno de EE. UU. para restringir las actividades de las empresas chinas. Las empresas de cabildeo más influyentes de Washington se apresuraron a romper sus vínculos con gigantes tecnológicos chinos, entre ellos Alibaba, tras la entrada en vigor la semana pasada de una nueva ley estadounidense dirigida contra empresas que presuntamente prestan apoyo al ejército chino, según informó anteriormente Bloomberg News. La restricción prohíbe al Departamento de Defensa colaborar con cualquier empresa representada por grupos de presión que también trabajen para entidades incluidas en la lista negra del Pentágono por sus supuestos vínculos con las fuerzas armadas chinas.
En la práctica, esta disposición obligó a los grupos de presión a elegir entre representar a las empresas chinas o a los contratistas de defensa estadounidenses, lo que les llevó a abandonar a las primeras. Una jueza federal del Distrito Norte de California, encargada de supervisar el asunto, ordenó el domingo al Pentágono que no tratara a Alibaba como una empresa militar china en lo que respecta a la restricción sobre el cabildeo, únicamente hasta que ella resuelva una moción presentada por la empresa al respecto o hasta 60 días después de que el tribunal celebre una vista sobre dicha moción, lo que ocurra primero. Lea más en Bloomberg.com