Drama total en Silverstone y victoria de Leclerc: hay Mundial

Drama total en Silverstone y victoria de Leclerc: hay Mundial

La carrera se dirigía hacia un final de película, de aquellos que se recuerdan. Kimi Antonelli, con distinta estrategia a Leclerc, atacaba con neumáticos más jovenes en las vueltas finales del GP de Gran Bretaña para ir a por un Charles dispuesto a defenderse y sufrir, para ganar de forma heróica, o lo más probable, morir en la orilla. Pero de un instante a otro, todo cambió. Un giro de guion inesperado.

Kimi Antonelli parecía pararse. “¡Algo está roto!”. El líder del Mundial de F1 pasaba de soñar a lo grande, con una victoria para el recuerdo, a vivir una auténtica pesadilla. Fue un auténtico drama para el joven de 19 años. El destino fue cruel con Kimi, y también con los miles y miles de fans que esperaban ansiosos en la grada un final lleno de tensión en el cara a cara de Kimi contra Charles.

Se quedaron sin él. Ganó Leclerc, su primera victoria del año, la primera desde Estados Unidos 2024 tras un carrerón del monegasco de Ferrari, con un ritmo mucho mejor del esperado de los de rojo tras cambiar completamente su estrategia energética, que en el sprint quedó claro que era errónea. De esta manera, el botín para los italianos fue perfecto: un doblete que nadie esperaba, con Lewis Hamilton en el 2º puesto. El inglés podía haber aspirado a reinar ante su gente si no fuese porque él mismo se disparó en el pie con un error impropio de un 7 veces campeón de su categoría y de su experiencia.

Se movió antes en la salida, sin ganar ventaja, pero se movió. Eso le costó 5 segundos de penalización que le dejaban fuera del triunfo. Al inicio, Kimi salió muy mal para empezar su drama particular. Pasaban Leclerc y y un Hamilton que debía cumplir esa sanción en boxes.

En ese escenario, había dos luchas diferenciadas: la victoria, entre Kimi y Leclerc. Y el tercer puesto del podio, entre un Hamilton, Russell y Verstappen que pusieron el espectáculo en Silverstone. La batalla entre estos tres pilotos fue espectacular, con adelantamientos al límite en el ya famoso ‘yoyo’ de las baterías. Y arriba, Kimi decidía ir a una estrategia a la inversa que le permitía atacar al final.

Leclerc hizo su parada antes y el italiano optaba por alargar y mucho su primera tanda. Lo hizo a la perfección, con muy poca degradación y gran ritmo. Tras su parada, estaba a 7”5 segundos de Leclerc, a 16 vueltas para el final, con gomas 10 giros más jovenes y el mejor coche. Fue a por todas.

Kimi iba a cuchillo. Estaba recortando más y más y todos se preparaban para un cara a cara final en los últimos giros entre Leclerc y Kimi. Y entonces, a 10 vueltas para el final, cuando tenía a Charles a 3”8 segundos de Leclerc, llegó el golpe de teatro. Kimi alertaba de problemas en su coche.

No podía seguir. Una pieza de un alerón se había roto, tocaba una de sus ruedas y le impedía seguir atacando. Entró a boxes varias veces y por radio sacaba todo su espíritu de supervivencia y resistencia diciendo que lo daría todo para mantenerse en carrera y lograr algún punto, consciente que en la lucha por el título, cualquier pudo cuenta. Cruzó la meta 9º, pero le cayó una sanción que le relegó al 16º lugar al salirse muchas veces de la pista con el coche dañado.

Para colmo, el golpe sería aún más duro en el Mundial para el italiano, ya que un golpe de teatro final le entregó a Russell el 2º puesto del podio y unos puntos de oro. El Mundial se aprieta. Accidente de Verstappen El de Kimi no sería el último drama del día. Verstappen, que había dado un espectáculo increíble a los fans luchando con Russell y Hamilton con un coche peor y con ruedas más viejas en la pelea por el podio, finalmente parecía tener la suerte que le faltó en las últimas citas para por lo menos subir al podio.

Pero en los giros finales, perdió su coche en Stowe y acabó contra el muro, dejando así a George Russell el 2º puesto del podio ante Hamilton. Eso originó la salida del coche de seguridad. Leclerc debía defender su triunfo ante Hamilton al sprint a una o dos vueltas, pero para sorpresa de todos, el coche de seguridad no se marchó. No decidieron ni parar la carrera con bandera roja para que el público viviera un final apasionante.

Hoy no era el día para ello. Leclerc ganó cruzando la meta tras el coche de seguridad, algo que la FIA pudo evitar. Pero no quisieron.