Coches Eléctricos Este brutal y caro coche esconde un secreto 'prohibido' para no despegar en plena aceleración El McMurtry Spéirling Pure alcanza los 100 kilómetros/hora en 1,55 segundos gracias a una solución aerodinámica extrema pensada solo para circuito. El McMurtry Spéirling Pure es un hiperdeportivo eléctrico de circuito con 1.000 CV. Rubén Leal 05/07/2026 12:00 Actualizado a 05/07/2026 12:00 Añadir Híbridos y Eléctricos como fuente preferida de Google de forma gratuita. Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.
Activar ahora No todos los coches eléctricos buscan autonomía, confort o uso diario. Algunos nacen con un único objetivo: pulverizar cronómetros. El McMurtry Spéirling Pure es uno de ellos, un monoplaza eléctrico de más de un millón de euros que convierte la aerodinámica en su arma más radical. No es un coche para ir por la vía pública, y a la vista está.
Un eléctrico que no quiere circular por la calle El McMurtry Spéirling Pure no es un coche eléctrico convencional. Tampoco pretende serlo. No está homologado para circular por carretera, no busca competir en eficiencia urbana ni promete ser una alternativa al hiperdeportivo tradicional para el día a día. Su territorio natural es el circuito.
La versión definitiva llega cinco años después de que el primer prototipo sorprendiera en el Festival de la Velocidad de Goodwood. Desde entonces, el proyecto ha evolucionado profundamente hasta convertirse en un vehículo de producción limitada a solo 99 unidades. Su precio también deja claro que hablamos de un producto extremo: 1,36 millones de dólares antes de impuestos y personalizaciones. Es un auténtico objeto de deseo.
El secreto está debajo del coche La cifra que más llama la atención es su aceleración. El McMurtry Spéirling Pure puede pasar de 0 a 60 mph (96 km/h) en 1,55 segundos. Traducido a sensaciones, es una aceleración más propia de un coche de competición que de un vehículo eléctrico tradicional. La clave está en su sistema de ventiladores, una tecnología que genera succión bajo el coche y lo pega literalmente al asfalto.
A diferencia de la aerodinámica convencional, que necesita velocidad para crear carga, este sistema puede generar apoyo incluso con el vehículo parado. Y sí, en la mayoría de las competiciones está prohibido utilizar algo así. McMurtry asegura que el coche puede producir hasta 2.000 kilos de carga aerodinámica bajo demanda y soportar fuerzas de hasta 3 g en curva y frenada. Utiliza un sistema de propulsión desde el eje trasero. 1.000 CV y batería de 100 kWh El McMurtry Spéirling Pure equipa una batería de 100 kWh, muy superior a la del prototipo inicial de 60 kWh.
Ese aumento ha obligado a rediseñar buena parte del vehículo: la distancia entre ejes ha crecido hasta 2,2 metros y el coche es más ancho, más largo y más pesado que el original. La masa final se sitúa en 1.350 kilos, una cifra elevada para un monoplaza, pero contenida si se tiene en cuenta el tamaño de la batería y la potencia disponible. El sistema eléctrico entrega 1.000 CV exclusivamente a las ruedas traseras y permite alcanzar una velocidad máxima de 305 km/h. Según la marca, la batería ofrece hasta 50 kilómetros de autonomía a ritmo de un prototipo LMP2, una referencia que deja claro el tipo de uso para el que ha sido concebido.
Recarga rápida y hasta una “powerbank” propia La recarga del 20 al 95% puede completarse entre 20 y 60 minutos, dependiendo del cargador, la temperatura ambiente y el estado térmico de la batería. Para propietarios que quieran utilizar el coche en circuitos sin infraestructura adecuada, McMurtry ofrecerá incluso una batería auxiliar portátil de 100 kWh con potencia de carga de 120 kW. La marca también propone servicios de asistencia en circuito para quienes prefieran llegar, subirse al coche y pilotar sin preocuparse por la logística. Una rareza eléctrica con ambición de récord El McMurtry Spéirling Pure puede participar en campeonatos como el Global Time Attack en Estados Unidos o el European Time Attack Masters en Nürburgring.
No es un coche para todos, ni siquiera para los millonarios. Es una máquina diseñada para demostrar hasta dónde puede llegar un eléctrico cuando la eficiencia se pone al servicio del rendimiento extremo. McMurtry asegura que quiere desarrollar una versión de calle en el futuro, aunque todavía no hay fechas. Si llega, podría trasladar parte de esta tecnología radical a un formato más utilizable.
Por ahora, el Spéirling Pure es una declaración de intenciones: el coche eléctrico también puede ser salvaje, incómodo, carísimo y profundamente emocionante. Temas Coches Eléctricos