Jugando con los rivales, cruzándose miradas, buscándose el uno al otro. Isaac del Toro y Tadej Pogacar han cruzado la línea de meta de la segunda etapa del Tour de Francia en Montjuïc en primera y segunda posición. El mexicano trazaba los últimos metros del segundo día de forma sensacional y tomaba unos metros entre los pocos corredores capaces de seguir a los mejores y de sobrevivir a una jornada infernal marcada por el fuerte ritmo al que se ha ido, especialmente en Montjuïc, y por el asfixiante calor que de nuevo ha tostado al pelotón (33ºC). Tenía el de Ensenada la victoria en la mano, su primer triunfo en el Tour, pero parecía querer esperar a su jefe de filas, a su protector, a quien habla maravillas de él, de su juventud, de su rendimiento y de su compañerismo, tanto esperaba que por un momento Isaac casi pierde el equilibrio al mirar atrás.
Pogacar, con el maillot de lunares, sprintaba pero sin excederse, dejando ganar a Isacc. Hoy por ti y mañana por mí. Del Toro señalaba a Pogacar como rindiéndole pleitesía y Tadej señalaba a Isaac. Gran triunfo de Isaac del Toro, tercer mexicano que disputa el Tour de Francia, al grito de “se nota, se siente, Del Toro está presente”.
Vingegaard trataba de seguir la rueda de Pogacar, pero el danés iba fundido, sin la explosividad en las piernas de su gran rival y de hecho en meta entraba cuarto, por detrás de un siempre atento y combativo Evenepoel. Finalizaba así un día frenético, agotador, que arrancaba en Tarragona, que de nuevo concluía en la montaña mágica de Montjuïc, con las tres ascensiones duras al Castell de Montjuïc (1,6 km al 9,3% y con rampas del 13), en las que no se ha decidido la etapa, pero cuyo esfuerzo en estos metros imposibles sí que han empezado a decidir la balanza del día. UAE, por más que Matxin echara balones fuera en la imperial Tarraco y dijera que hoy no iban a controlar la carrera, controló el ritmo en Montjuïc. Machacó a sus rivales con una ascensión frenética, con un McNulty y un Yates espléndidos, pero Tadej no pasó a la acción.
Sí lo hizo Johannesse. También Carapaz y Sjkelmose, pero todos estos intentos quedaron en nada en el gran final que ha vivido la Grande Boucle en Barcelona. Vingegaard mantiene el liderato del Tour, con Pogacar pisándole los talones y esto solo ha hecho que empezar. Viva el ciclismo y viva el Tour, a la espera de que la tercera etapa se pueda disputar, en el aire a causa de los incendios.