Noruega echó a Brasil del Mundial. Haaland ejecutó la sentencia con dos goles y Carlo Ancelotti y Vini se fueron, mientras Raphinha, lesionado, no pudo hacer nada y Neymar, jubilado, tampoco, aunque marcara un penalti en el último suspiro. La Federación brasileña fichó a Ancelotti porque era un seguro para que Vinicius estuviera en su mejor ambiente. La apuesta fue por el jugador del Real Madrid, la estrella brasileña y pusieron al hombre que mejor supo conectar con él desde el banquillo en el equipo blanco.
Pero faltó equipo y jugadores a un Brasil que está lejos de la selección que ganó cinco mundiales. A Carleto no le bastó cantar el himno brasileño y darle autoridad a Vinicius. Le faltó calidad y, sobre todo, desborde en un equipo que no fue tal. Solo jugó por la izquierda con Vini y poco.
A Noruega le costó entender 80 minutos que la clave era centrar balones a Haaland. En el primer centro claro que hicieron, el noruego envió el balón a la red. Luego chutó y anotó el segundo. El penalti que transformó Neymar no sirvió de nada.
Noruega ha llegado a cuartos con tres jugadores; el portero Nyland, suplente este año con el Sevilla que hizo un partidazo, Odegaard en el medio campo y Haaland, delante. Con tres basta. Carlo y Vini deberán esperar otra oportunidad y Brasil fabricar jugadores como antes.