La eliminación de Brasil en los octavos de final a manos de la Noruega de Erling Haaland (1-2) supondrá casi seguro el adiós definitivo de Neymar a la Canarinha. El astro lloró desconsoladamente después de certificarse el adiós del combinado de Carlo Ancelotti y sus compañeros, con Raphinha a la cabeza, trataron de arroparle. La imagen del ex azulgrana llorando ya da la vuelta al mundo y ahora solo queda esperar a la confirmación de su retirada de la Seleçao. El 10 de Brasil llegó entre algodones a la cita mundialista, debutó contra Escocia y disputó la última media hora ante Noruega.
Su participación no alivió los problemas estructurales del juego de Brasil y, como era de esperar, se le vio muy falto de ritmo y de físico por culpa de la lesión muscular que arrastraba. Su gol de penalti en el último suspiro del descuento fue insuficiente para que Brasil igualara el doblete de Erling Haaland, protagonista absoluto junto a Nyland de la gran sorpresa del Mundial.