"Ya he dicho que soy muy feliz en la Real Sociedad", ha afirmado el delantero Redacción Barcelona Se ha hablado mucho de la posibilidad de que el FC Barcelona aborde el fichaje de Mikel Oyarzabal (29), que vendría a suplir la importante baja de Robert Lewandowski. El delantero centro de la Real Sociedad, que está haciendo un gran Mundial, ha concedido una entrevista en 'El Partidazo' de Cope en la que deja claro cuáles son sus intenciones. "Ya he dicho que soy muy feliz en la Real, que para mí ha sido casa, ha sido hogar y que me han arropado también en los momentos más difíciles, cuando peor he estado. Gracias a la Real estoy aquí. Poco más", ha señalado sin querer hablar más sobre su futuro con la intención de no descentrarse de cara al partido que España tiene mañana ante Portugal.
Por su parte, en otra entrevista a Marca, el ariete de la Real Sociedad aseguró que su equipo es su hogar: "Tengo a mi familia viviendo a diez minutos de mi casa, a mi suegros viviendo a media hora, a mi amigos viviendo a media hora, a un círculo de amigos cercano que si necesito cualquier día cualquier cosa, me van a echar un capote en dos minutos". Además, la referencia de la selección volvió a dejar ver lo importante que es para él que las decisiones vayan consensuadas con la apetencia y el bienestar de su familia, que es sin duda el pilar fundamental de su vida y en el que se ha apoyado durante toda la carrera. "Para mí, para mi familia, para todo mi entorno, tenemos la vida que queremos: sus momentos de disfrute, los que puedes compartir con las personas que quiere, que es muy importante. Todo eso lo tengo ahí. Nunca se sabe lo que puede pasar, siempre lo he dicho.
Pero también le digo todo por lo otro", aseguró. Dentro de esta ronda de entrevistas, el genio de la Real Sociedad hizo otro guiño al equipo de su vida. Habló en SER de las relaciones más especiales en es vestuario, que sin duda son con sus excompañeros en el club donostiarra: "Entre los compañeros hay muy buena amistad. Personalmente, con Martín Zubimendi y con Merino tengo una relación especial.
La mayoría de las comidas y cenas en el hotel terminan con una sobremesa de una hora para matar el tiempo, y eso facilita mucho las cosas. En los viajes puedes hablar con cualquiera y relacionarte con todo el mundo. Lo que tenemos aquí es muy sano, muy positivo, y hay que mantenerlo".