Un acto conmemorativo en honor al Líder mártir de la Revolución Islámica de Irán, el ayatolá Seyed Ali Jamenei, se celebró el sábado en Ciudad de México, coincidiendo con las ceremonias fúnebres realizadas en Teherán, con la participación de musulmanes, simpatizantes de Irán y miembros de la representación diplomática iraní. La ceremonia contó con la presencia del embajador de la República Islámica de Irán en México, Abolfazl Pasandide. Durante el acto, los asistentes expresaron sus condolencias y solidaridad con el pueblo iraní, además de rendir homenaje a la memoria del Líder mártir. Pasandide agradeció a los organizadores y participantes y afirmó que las exequias del Líder mártir “no constituyen únicamente una ceremonia de duelo”, sino que reflejan la relevancia histórica de una figura que, durante más de tres décadas, además de dirigir la República Islámica de Irán, fue uno de los más destacados pensadores y referentes religiosos del mundo chií.
El diplomático señaló que el legado del Líder mártir trasciende el ámbito político y abarca también las esferas científica, cultural, religiosa y civilizatoria. Asimismo, destacó su interés por la cultura, los libros, la poesía y el arte, así como su estilo de vida sencillo y su profunda visión sobre la resistencia y el martirio. El embajador subrayó que, desde la perspectiva del Líder mártir, la resistencia no era solo una estrategia política, sino una filosofía para preservar la independencia, la dignidad y el honor de las naciones, y aseguró que ese pensamiento “sigue inspirando a las naciones libres del mundo”. Al concluir la ceremonia, Pasandide conversó con los asistentes y agradeció los mensajes de apoyo y solidaridad dirigidos al pueblo iraní.
Por su parte, los participantes reiteraron su respaldo a Irán y expresaron su compromiso con los ideales de independencia, dignidad y justicia. Millones de dolientes han realizado las oraciones fúnebres por el Líder mártir de Irán , y cuatro miembros mártires de su familia, en Teherán, en otra jornada de sus ceremonias funerarias. Las ceremonias se desarrollan en el tercer día de los homenajes nacionales. El sábado, enormes multitudes ya habían tomado las calles de Teherán, vestidas de negro y portando banderas rojas, símbolo de la búsqueda de justicia y del compromiso de vengar la sangre de los mártires.
Las ceremonias fúnebres comenzaron el viernes, en la capital irani, Teherán, con dignatarios extranjeros y delegaciones oficiales de toda la región y de otros lugares rindiendo homenaje al Líder mártir. Los actos funerarios se trasladarán a la santa ciudad de Qom, en el centro-norte de Irán, el 7 de julio. El 8 de julio están previstas ceremonias en Irak, en las ciudades santas de Nayaf y Karbala, donde el cuerpo del Líder mártir será recibido por figuras religiosas y políticas antes de ser trasladado a santuarios sagrados. La ceremonia final de funeral y entierro está programada para el 9 de julio en el santuario del Imán Reza, en la santa ciudad nororiental iraní de Mashad. tqi