La selección española ya está entre los cocho mejores equipos del mundo tras superar a la Portugal de Cristiano Ronaldo con un gol en tiempo de descuento. De la Fuente realizó dos cambios clave y dieron resultado. La entrada de Ferran reactivó al equipo y Mikel Merino culminó una sensacional asistencia del blaugrana para resolver un partido tenso e intenso, muy táctico, muy igualado, en el que España fue sensiblemente superior. Una jugada calcada a la del gol decisivo la protagonizaron en la primera parte Olmo y Oyarzabal, pero el jugador de la Real no acertó.
España acabó chutando en seis ocasiones entre los tres palos y Portugal, dos. Las dos selecciones ofrecieron una apuesta parecida, con un mediocampo en el que brillaron Rodri y Vitinha, con un Pedri más bajo de lo normal, pero con un Olmo sobresaliente. Robert Martínez solo dio entrada a Bernardo Silva al final del encuentro y sustituyó a Vitinha en lo que resultó ser una sorpresa. Los cambios le salieron bien a De la Fuente y no a Robert Martínez, aunque Leao lo intentara por la izquierda y Silva rematara de cabeza una ocasión que podía haber sido el empate.
Rodri hizo un partidazo en el medio y Lamine fue el delantero más peligroso. Pero la selección dio el chupinazo del Mundial cuando Merino, navarro de nacimiento, anotó el gol que dio la victoria y citó a “San Fermín” en la celebración. La selección logró su objetivo y siguió sin encajar ni un solo gol en su puerta. También fue el adiós mundialista de Cristiano Ronaldo, el extraordinario jugador portugués que acabó llorando sobre el césped en un adiós frente la selección de la Liga que tanto tiempo jugó, pero sin ningún futbolista procedente del Madrid (en la convocatoria originaria) enfrente con el que pudiera abrazarse en el adiós.
Ronaldo, 41 años, merece el reconocimiento del mundo del fútbol, ya que ha sido uno de los mejores delanteros del mundo, pero nunca llegó a ser considerado el mejor futbolista de la historia, a pesar de sus grandes estadísticas. En esa lista siempre ha habido tres o hasta cuatro jugadores por delante y eso le ha costado admitir a un futbolista muy competitivo siempre en búsqueda del máximo peldaño del podio que nadie le otorgó. Su aportación ha sido excelente, pero cada vez que ha mirado su sombra se ha encontrado a un jugador más bajito, más genial y argentino. Cristiano le peleó a Messi un título que al final todo el mundo ha acabado reconociendo en Leo, ponderando, sin ninguna duda, las grandes actuaciones de Ronaldo.
Ahora, de moda, está Lamine