Cristiano Ronaldo dejó una huella imborrable en la historia del Mundial 2026. Este lunes, la Selección de Portugal se despidió de la Copa del Mundo tras caer 1-0 frente a España. El resultado no solo significó la eliminación de uno de los grandes favoritos, sino que también marcó el cierre definitivo de la trayectoria mundialista de Cristiano, quien entre lágrimas, puso punto final a una de las páginas más memorables de esta justa deportiva. Ronaldo no pudo contener las lágrimas al despedirse de la cancha; aunque mantuvo un semblante tranquilo el sentimiento fue más fuerte y con la frente en alto salió del campo de juego seguro de haber dejado lo mejor de sí en él.
En conferencia de prensa, atinó a responder que se siente "normal, triste por salir así a nivel mundial". Sin embargo, reiteró las palabras que expresó durante el fin de semana, cuando parecía estar abierto a cualquier resultado ante la Selección Española, pero sin dejar de confiar en su equipo. "Como he dicho ayer, lo he dado todo. He dado lo mejor y salgo con la conciencia tranquila". Mucho más sereno, continuó: "Esto es del fútbol, esta es la vida de un futbolista.
Se gana, se pierde y hay que seguir". Y aunque había anunciado días atrás que esta sería su última participación en la Copa del Mundo, repitió lo que muchos se preguntaban: "La verdad es que fue mi último mundial, sí. Ahora hay tiempo para pensar, para estar con mi familia, no me sirve pensar con la cabeza caliente y sigue la vida", concluyó. El abrazo a su último rival mundialista Al final del partido, pudimos ser testigos de un amistoso abrazo entre Cristiano Ronaldo y Lamine Yamal.
Y sereno con el resultado, CR7 elogió el trabajo de España: "Bueno, fue un partido muy equilibrado. Podía dar para cualquiera de los dos, en mi opinión", dijo frente a los micrófonos. Y continuó: "España ha tenido esa puntita de suerte de marcar en los momentos finales, pero es el fútbol. Yo creo que en el general fue un partido bien disputado".
Cristiano Ronaldo disputó seis Mundiales distintos. El primero ocurrió en 2006, en el que Portugal obtuvo el 4° lugar en Alemania. Aquella leyenda se empezaba a escribir, y hoy es el máximo goleador de su país con 11 goles, superando a Eusébio. Con su despedida en el Mundial 2026, también se convierte en uno de los más veteranos en anotar en un Mundial, pues tiene 41 años con 147 días.