Ingreso disponible de los hogares argentinos repunta tras cuatro meses de caídas

Ingreso disponible de los hogares argentinos repunta tras cuatro meses de caídas

Buenos Aires — El ingreso disponible de los hogares argentinos repuntó en el segundo trimestre del año y cortó así una racha de cuatro meses consecutivos de caídas. Tras el pico inflacionario del primer trimestre del año, la consultora Empiria estimó que el ingreso disponible subió 1% en abril respecto a marzo y habría vuelto a trepar en mayo, por lo que se ubica 1,4% por encima de los niveles que exhibía un año atrás, aunque permanece 2,7% inferior a los valores de noviembre de 2023, previo al cambio de gestión. El ingreso disponible es un cálculo que hacen algunas consultoras para medir cuánto del ingreso de los hogares queda efectivamente disponible para usar después de pagar todos los gastos fijos esenciales, como pueden ser el alquiler, expensas, servicios de luz, agua y gas, o el transporte público. Se trata de una variable que puede resultar clave para las aspiraciones del gobierno de Javier Milei, que confía en que 2027 sea un año electoral “atípico” en el que la economía “se va a llevar puesta a la política”, según señaló meses atrás el ministro de Economía, Luis Caputo.

Es que un incremento del ingreso disponible permitiría dinamizar el consumo y traer alivio a los elevados niveles de mora, una variable clave para que pueda darse un repunte del crédito al sector privado, uno de los principales motores de la economía en 2024 y los primeros meses de 2025. Gastos fijos representan casi una cuarta parte del ingreso Según la consultora que encabeza el exministro de Economía Hernán Lacunza, en abril los gastos fijos representaron un 23% de los ingresos del hogar promedio, aunque si se incluyen educación y salud, el peso sobre los ingresos trepa al 28%. No obstante, la firma recordó que entre segmentos todavía persiste una disparidad en el peso de los gastos fijos en los ingresos, al detallar que para los hogares de menores recursos (de los deciles 1 al 4), representan el 32% de los ingresos mientras que para los hogares de mayores ingresos, son el 14% del total. Y al respecto, precisó que las mayores diferencias se encuentran en el gasto de transporte público y electricidad.

Aun así, la consultora destacó que en abril todos los segmentos mostraron subas: los hogares de menos ingresos tuvieron un aumento del 1,1%, por lo que se mantienen 2,8% por debajo de los niveles de noviembre de 2023, mientras que los hogares más ricos registraron un alza del 1% mensual y ya están 1,2% por encima de los niveles que exhibían al momento del cambio de gestión. Suben los ingresos, pero también los gastos fijos La suba del ingreso disponible que midió Empiria fue posible gracias a que en abril, tras cuatro meses de caída, los ingresos crecieron 1% en promedio en términos reales, impulsados por los ingresos no registrados (1,6%) y los salarios privados registrados (+1,4%), aunque los salarios públicos cayeron 0,2%. Los gastos fijos también subieron, pero en menor medida que los ingresos: 0,8% real en el mes. El aumento se explica por electricidad (+5,2%), agua (+1,4%) y expensas (+0,2%).

En cambio, el transporte público y el alquiler amortiguaron la suba, con caídas respectivas de 1,7% y 0,1%. En lo que respecta a gastos Empiria calculó que en promedio los alquileres representaron en abril el 4,9% del ingreso, las expensas un 9,9%, el agua un 1,4%, la electricidad, gas y otros combustibles un 4% y el transporte público un 3,1%. Para mayo, expresaron en un informe enviado la semana pasada a clientes, esperan un nuevo aumento del ingreso disponible mientras que para el segundo semestre no prevén variaciones significativas, por lo que el promedio de 2026 se mantendría en valores similares a los que cerró 2025. VER MÁS: Encuesta refleja criticas a Milei por su manejo de la crisis del jefe de gabinete Consumo: mejora en bienes durables Por otra parte, Empiria también registró una mejora en el primer trimestre en lo que respecta a consumo privado, por lo que recupera parcialmente el mal desempeño del último tramo de 2025.

Este crecimiento, sin embargo, no es homogéneo: el consumo durable (como podrían ser autos, electrodomésticos, muebles, maquinaria, o dispositivos tecnológicos) creció 10% con respecto al último trimestre de 2025, mientras que el no durable (alimentos, bebidas, medicamentos, productos de limpieza y combustible) cayó 3%. Para el segundo trimestre esperan estabilidad en el consumo privado y para 2026 se proyecta una expansión del 2,8%.