Por HispanTV El Líder mártir de la Revolución Islámica de Irán, el ayatolá Seyed Alí Jameneí, había advertido durante años sobre esta misma ignorancia preislámica que la misión del Profeta vino a erradicar de la vida humana y hoy promueven los aparatos políticos occidentales. Los ataques estadounidense-sionistas del 28 de febrero contra Irán y el asesinato de su Líder tras el escándalo del caso Epstein fueron un intento de silenciar una voz que, al defender la dignidad y los derechos de la mujer, podía algún día liberar a la mujer de las garras de la lujuria occidental. Caja de Pandora de Epstein: Figuras junto a Trump en el “salón de la vergüenza” | HISPANTV La publicación pública de más de 20 000 páginas de documentos recién desclasificados relacionados con el fallecido financiero y condenado por delitos sexuales Jeffrey Epstein ha reavivado un escándalo de larga data sobre sus vínculos con los ricos, los poderosos y las instituciones que lo protegieron durante décadas. En la mirada del Líder mártir de Irán, la función femenina es más sensible, más sutil, más duradera y más influyente en el camino de la humanidad hacia la perfección y en el cultivo primoroso de los sentimientos y emociones del ser humano.
A su juicio, el gran pecado de la civilización materialista es debilitar esa función, y en ocasiones ignorándola, en nombre de la defensa de la mujer, mientras eso no es defender a la mujer, sino traicionar a la mujer y al ser humano. La mujer en el hogar es como una flor y no una encargada de labores “Forma parte de los derechos de la mujer que se preserve su seguridad, inviolabilidad y dignidad. La dignidad de la mujer debe ser preservada. La abyecta lógica del capitalismo anula y pisotea la dignidad de la mujer.
En el Islam, uno de los elementos más fundamentales es la dignidad de la mujer, el respeto a la mujer (...). El Profeta dice: La mujer en el hogar es como una flor y no una encargada de labores (...). Una flor hay que cuidarla, hay que preservarla. Y ella hará que ustedes disfruten de su color, de su fragancia, de sus cualidades.
Fíjense, así es como el Islam ve a la mujer” (03/12/2025). El jefe de la casa son las mujeres y señoras de la casa “El tema de los derechos de la mujer (...). El jefe de la casa, el director de la casa son las mujeres y señoras de la casa. Ayuda del esposo en las tareas derivadas de tener hijos.
No imponer a la mujer las tareas domésticas –no se le deben imponer—. Agradecimiento porque, a pesar de la insuficiencia de los ingresos, las mujeres hacen funcionar el hogar; nosotros no solemos prestar mucha atención a ese detalle. Observen ustedes: el hombre obtiene, por ejemplo, un ingreso de la oficina que no varía, y los productos suben de precio, pero el hogar sigue funcionando; a mediodía, la comida está lista. ¿Quién consigue eso? ¿Quién es el artista que hace que el hogar funcione?” (03/12/2025). Los hombres deben decir a sus esposas ‘te amo’ En el hogar, el derecho más importante que tiene la dueña de la casa y mujer del hogar es el amor.
La más importante necesidad que tiene y el derecho más importante que posee es el amor (...). Los hombres deben decir a sus esposas «te amo»; que lo digan con claridad, ¡aunque ella ya lo sepa!» (03/12/2025). En la cultura occidental, son muchísimos los casos de violencia de los hombres hacia las mujeres “Otro gran derecho importante de las mujeres en el hogar es la ausencia de violencia. En la decadente cultura occidental, son muchísimos los casos de violencia de los hombres hacia las mujeres. ¡Muchísimos!
Muertes de mujeres a manos de sus maridos, golpizas a mujeres a manos de sus maridos… eso existe en Occidente; es una de las mayores perversiones” (03/12/2025). En muchos países occidentales, el salario de las mujeres es menor que el de los hombres por un mismo trabajo “Los derechos de la mujer en la sociedad deben ser preservados; que no haya discriminación, que hoy existe. Hoy, en muchos países occidentales, el salario de las mujeres es menor que el de los hombres por un mismo trabajo; hoy es así. Eso es pura injusticia.
Valoración equitativa respecto a los hombres por el trabajo que realizan —la remuneración—, igualdad de beneficios estatales con los hombres, como el derecho al seguro para las mujeres que trabajan, seguro para mujeres cabeza de familia, días libres específicos para las mujeres y decenas de cosas más; eso debe respetarse” (03/12/2025). En el capitalismo occidental, la identidad de la mujer está subordinada a la del esposo “En la visión del capitalismo occidental, la identidad de la mujer está subordinada a la del esposo: usted tiene un apellido y, cuando se casa, ese apellido se desecha ¡y recae sobre usted el apellido del esposo! Eso es una señal, una marca: absorción por el hombre, dominación por la identidad del hombre” (03/12/2025). En el capitalismo occidental, ven a la mujer como mero objeto de disfrute “La desconsideración del honor y el respeto hacia la mujer, el ver a la mujer como objeto material.
Ven a la mujer como un medio de goce material (...). Ver a la mujer como mero objeto de disfrute. Esas bandas delincuenciales que recientemente han causado revuelo en Estados Unidos: que la visión que se tiene de la mujer es la de un objeto de placer. Es un instrumento, un medio.
Y cuando eso se instala en la cultura, ni siquiera la propia mujer se da cuenta de que se ha convertido en instrumento; hasta se enorgullece. ¡Se enorgullece!” (03/12/2025). En el Islam, la mujer puede participar activamente en la política y en la mayoría de los cargos gubernamentales “En cuanto a los derechos recíprocos con el hombre, en la bendita sura Al-Báqara [se dice]: «Ellas tienen derechos equivalentes a sus obligaciones» (Sagrado Corán 2:228). Esa es la lógica del Corán. Adviertan ustedes cómo se establece una perfecta igualdad entre la mujer y el hombre (...) en cuanto seres humanos, como individuos excelsos.
Desde el punto de vista del Islam, la mujer puede participar activamente en la vida social, en los negocios, en la política, en la mayoría de los cargos gubernamentales y en todos los ámbitos de la vida (...). [En el Islam] la mujer es así; con esas ideas sublimes, con esos elevados grados de perfección, con esas posibilidades de progreso, vive en el mundo material” (03/12/2025). En el Islam, la mujer goza de independencia en su avance y progreso “Otro derecho [de la mujer] es dejar abiertas las vías para el progreso y el avance, como son los estudios y la adquisición de conocimientos, o algunos oficios propios de la mujer y similares (...). En el Islam, la mujer goza de independencia en su avance y progreso; tiene capacidad, tiene un lugar propio, tiene identidad” (03/12/2025). Los Estados, gobiernos y el común de la gente tienen el deber de garantizar los derechos de la mujer En cuanto a los temas relacionados con la mujer, que están también planteados en el mundo actual a causa de las injusticias que se han cometido y se siguen cometiendo, mi percepción es que, entre las cuestiones que deben plantearse en relación con el género mujer, hay dos más importantes que todos los demás: uno es la dignidad de la mujer, y el otro los derechos de la mujer.
La dignidad y posición de la mujer en la cultura islámica es conforme a la lógica. En primer lugar, es una posición muy elevada, a la que apenas he hecho una escueta mención. En segundo lugar, es totalmente lógica, en el sentido de que se ajusta a la naturaleza de la mujer y a las necesidades y la conveniencia de la sociedad. Sobre los derechos de la mujer, el primer derecho que se debe reconocer a la mujer es el de la justicia en el trato social y en el trato familiar.
Justicia en la sociedad, justicia en el hogar; ese es el primer derecho de las mujeres. Eso se debe garantizar; todos tienen el deber de garantizarlo. También los Estados y gobiernos tienen ese deber; el común de la gente, también (03/12/2025). Detrás de la interferencia del Occidente en la cuestión de la mujer existen motivaciones deshonestas “Hoy como ayer, los políticos y los capitalistas del mundo —esos mismos que originaron el colonialismo en el mundo— interfieren en todas las cuestiones relativas al estilo de vida del ser humano.
Poseen además medios de comunicación —están a su disposición los más influyentes del mundo— y conocen el lenguaje de esos medios. La motivación de esos capitalistas y colonizadores del mundo al meterse en la cuestión de la mujer no se basa en una perspectiva teórica ni filosófica. No es que tengan una perspectiva filosófica sobre la mujer y quieran promoverla; no es eso. No es tampoco un sentimiento humanitario; no es que sientan que la mujer esté en muchos casos en el mundo en posición de debilidad y quieran apoyarla, que se vean exaltados sus sentimientos filantrópicos.
No, tampoco es eso. Ni se trata tampoco de un deber social y popular. No son esas las motivaciones de los políticos y capitalistas. ¿Cuál es la motivación? Es la manipulación política y colonial.
Se inmiscuyen para que sirva de preparativo y tapadera para intromisiones aún mayores, mayores injerencias; para ampliar su zona de influencia. Esa motivación en realidad criminal y corruptiva, la ocultan bajo una apariencia filosófica, teórica y humana. Tal es la insinceridad de los occidentales. En las controversias que hay en el mundo en el ámbito de la mujer, cuestiones como el feminismo, los derechos de la mujer, la emancipación de esta y los derechos de las mujeres son la apariencia de lo que sucede.
Detrás de eso, hay políticas; existen motivaciones deshonestas” (17/12/2024). Pérdida del respeto a la mujer en el modo de pensar occidental “En cuanto a la cuestión de la mujer y la madre, la perspectiva y posición de la República Islámica respecto de la mujer es por completo diferente de la perspectiva corriente occidental, que intentan difundir por el mundo entero en mil idiomas, mediante plataformas de alcance extraordinario. No, la perspectiva de la República Islámica está en el extremo opuesto. La perspectiva de la República Islámica es de enaltecimiento y respeto a la mujer ―el extremo contrario a la perspectiva corriente en Occidente sobre la mujer, que es una perspectiva mercantil e instrumentalizadora, habiéndose perdido el respeto a la mujer en el modo de pensar y actuar y en el estilo de vida occidentales―.
Ya vieron ustedes cómo una de las más altas funcionarias gubernamentales y militares (…) anunció haber sido objeto de agresión y violación. Quiere decir que ni siquiera las mujeres que alcanzan puestos altos de tipo administrativo, social y político están a salvo de los perjuicios del modo de pensar occidental respecto de la mujer ni quedan al margen. La perspectiva del Islam es que el hombre y la mujer son iguales desde el punto de vista de los valores humanos. De manera que esa es la perspectiva del Islam y de la República Islámica sobre la mujer, y nosotros mantenemos esa perspectiva con orgullo.
Protestamos con todo nuestro ser contra el modo de pensar y actuar y el estilo de vida de Occidente respecto de la mujer. Tenemos la convicción de que están cometiendo una injusticia contra la mujer” (03/02/2021). La República Islámica, en posición de acreedor frente a Occidente en la cuestión de la mujer “Me preguntaron: «¿Ustedes cómo se defienden frente a lo que dicen los occidentales de la cuestión de la mujer en el país?». Y yo respondí: «Nosotros no nos defendemos, ¡nosotros atacamos!».
En la cuestión de la mujer, nosotros tenemos un reclamo de Occidente. Nosotros ante Occidente somos demandantes. Son ellos quienes están oprimiendo a la mujer, humillándola y rebajando su posición. En nombre de la libertad, del empleo, de la transferencia de responsabilidad, las someten a presiones mentales, psicológicas y emocionales y ofenden su dignidad y su distinción.
Son ellos quienes deben responder. La República Islámica en este terreno tiene una responsabilidad. La República Islámica, en la cuestión de la mujer, debe decir lo que piensa ella misma con franqueza y sin lisonja ninguna, que es mayormente disentir de la visión de Occidente y de esa inicua inecuación occidental. Es con esta perspectiva como hallan todo su sentido la cuestión del hiyab y la cuestión de la relación entre hombre y mujer” (22/05/2011). ¿Qué da libertad? ¿Llevar hiyab o no llevar hiyab? “Una de las características de la civilización occidental es el engaño: duplicidad, hipocresía, mendacidad, contradicción entre lo que se hace y lo que se dice.
En la cuestión de la mujer es también exactamente así. Y, por desgracia, han difundido su cultura por todo el mundo. Han hecho que hoy en el mundo uno de los deberes más importantes de la mujer ―por no decir el más importante― consista en exhibirse y poner sus encantos a disposición del goce de los hombres. ¡Y eso se ha convertido en un rasgo imperativo y necesario de la mujer! Lamentablemente, así está el mundo ahora.
En las ceremonias más formales ―actos políticos, ceremonias diversas―, los hombres deben ir con pantalón largo, con una vestimenta que los cubra, mientras que las mujeres ¡da igual lo desnudas y a la vista que vayan! ¿Eso es normal? ¿Acaso es natural? ¿Es ese un comportamiento conforme a la naturaleza? Son ellos los que han hecho eso: ¡que la mujer deba exponerse a la vista del hombre para ser objeto de su deleite! ¿Cabe mayor atropello? A eso lo llaman “libertad”, ¡y a lo contrario lo llaman “esclavitud”! Y eso, cuando que una mujer se oculte de las miradas y use hiyab la ennoblece y supone una muestra de respeto hacia ella.
Es crearle un espacio inviolable. Han roto ese espacio y, a cada día que pasa, lo rompen más, poniéndoles diversos nombres. El primer efecto o uno de los primeros que tuvo eso fue derruir la familia. Las bases de la familia se debilitaron.
Cuando, en una sociedad, la familia tiembla y desaparece, la corrupción echa raíces en ella” (01/05/2013).