Cada año, los iPhone Photography Awards reúnen miles de fotografías hechas exclusivamente con iPhone. Esta edición ha contado con más de 140 países compitiendo por un puñado de premios que van del Grand Prix al Bronze, pasando por una decena de categorías temáticas. Casi d os décadas después de su primera edición , el certamen sigue midiendo lo mismo de siempre: la mirada de quien dispara antes que la ficha técnica del teléfono que lleva en el bolsillo. Y este año el palmarés lo deja bastante claro.
Entre tanto iPhone 17 Pro y 16 Pro Max compitiendo por las categorías más técnicas, dos de los reconocimientos más comentados han caído en modelos que ya peinan canas : un iPhone X y un iPhone 8 Plus, ambos con varios años de vida a sus espaldas. El volcán que se llevó el Grand Prix El premio mayor de esta edición fue para Robyn Jensen, con una fotografía tomada en las Islas Caimán que captura un volcán en plena erupción. La tomó con un iPhone 15 Pro , a f/1.8 y con una exposición de un segundo completo, un dato que explica por qué el movimiento del humo y la lava queda tan definido en la imagen final. El ISO alto, por encima de 12.000, delata además que la escena se capturó con poca luz, probablemente al anochecer, cuando el contraste entre el fuego y el cielo se vuelve más dramático.
Robyn se llevó así el Grand Prix por encima de otros tres finalistas, en un año donde el jurado tuvo que elegir entre miles de fotografías. Grand Prix | iPhone 15 Pro Un iPhone X en blanco y negro se cuela entre los Pro más recientes El premio Gold (el segundo reconocimiento más importante del certamen) fue para Gellért Gombai, con un r etrato en blanco y negro de dos niños tomado con un iPhone X . El teléfono llegó al mercado en 2017, lo que lo convierte en uno de los dispositivos más veteranos entre los grandes premiados de esta edición, compitiendo de tú a tú contra fotografías tomadas con los sensores más recientes de la marca. La imagen de Gellért apuesta por el blanco y negro y una velocidad de obturación rapidísima , de 1/1500 segundos, algo que en una escena con niños en movimiento resulta casi obligatorio si se quiere capturar el gesto exacto sin que salga borroso.
El ISO de apenas 20 confirma que la escena se grabó con buena luz natural. Una condición que cualquier cámara de iPhone, por antigua que sea, sabe aprovechar bien . Gold | iPhone X El iPhone 8 Plus que ganó su categoría ocho años después En la categoría Abstract, el ganador fue Barry Mayes, con una fotografía tomada con un iPhone 8 Plus , lanzado en 2017 junto al propio iPhone X. Es el modelo más antiguo entre todos los premios de categoría de esta edición, y su victoria llega casi una década después de que ese teléfono dejara de ser una novedad en las tiendas.
Silver, Bronze y el resto de categorías: la mayoría sí apuesta por lo último Pero, cómo no iba a haber modelos recientes. Aunque el arte lo hace el fotógrafo, y no la cámara , el Silver fue para Arnold Plotnick. Una fotografía de un gato tomada con un iPhone 16 Pro . Silver | iPhone 16 Pro El Bronze recayó en Catherine Wang, autora de una composición de melones coloridos junto a un pájaro, capturada con un iPhone 16 Pro Max.
Bronze | iPhone 16 Pro Max Adrian Beasley ganó Citylife/Cityscape con un iPhone 17 Pro aprovechando el zoom óptico de 200mm equivalente, algo impensable en generaciones anteriores del teléfono. Primer puesto Cityscape | iPhone 17 Pro Primer puesto Architecture | iPhone 17 Pro Los IPPA llevan casi veinte años demostrando lo mismo edición tras edición, que una buena fotografía depende sobre todo de quien está detrás del objetivo. Este año lo reconfirma: mientras Apple sigue publicitando cada salto de cámara en sus keynotes, un iPhone X de 2017 y un iPhone 8 Plus de la misma cosecha se cuelan entre los ganadore s, codo con codo con equipos que le sacan varias generaciones de ventaja. En Applesfera | Cómo conseguir mejores fotografías con tu iPhone cambiando estos ajustes En Applesfera | Nuevos iPhone 18 Pro y 18 Pro Max - Todo lo que creemos saber sobre ellos