Supergirl debutó en cines con resultados por debajo de las expectativas de la industria durante su primer fin de semana, en un arranque que complica las proyecciones comerciales de la nueva apuesta de Warner Bros. y DC Studios. De acuerdo con las cifras consolidadas tras su estreno, la película recaudó 37.1 millones de dólares en Estados Unidos y Canadá, mientras que su total global se ubicó en 62.6 millones de dólares. Los cálculos preliminares divulgados el domingo apuntaban a un debut de 38 millones de dólares en el mercado doméstico y cerca de 68 millones de dólares a nivel mundial, pero el balance final terminó ligeramente por debajo de esas previsiones. La cinta, protagonizada por Milly Alcock, forma parte de la nueva etapa del universo cinematográfico de DC y se centra en Kara Zor-El, prima de Superman.
Su lanzamiento representa una nueva pieza dentro de la estrategia del estudio para ampliar su universo de personajes en la pantalla grande. En términos de inversión, la producción habría requerido cerca de 170 millones de dólares, a los que se sumarían unos 120 millones en gastos de marketing, según estimaciones de la industria. Con ese nivel de inversión, distintos análisis sitúan el punto de equilibrio entre 300 y 375 millones de dólares en la taquilla mundial, dependiendo del cálculo y del porcentaje que retienen las cadenas de cine. Supergirl no despega en cines y enciende alertas en DC Studios Por ahora, las proyecciones del mercado indican que Supergirl podría cerrar su recorrido con alrededor de 100 millones de dólares en Norteamérica y entre 200 y 210 millones de dólares a nivel global.
Bajo ese escenario, las pérdidas potenciales para el estudio podrían oscilar entre 80 y 120 millones de dólares, aunque el resultado final dependerá del comportamiento que mantenga la película en las próximas semanas. El estreno de Supergirl se produce además en un contexto de fuerte competencia en la cartelera de verano. Entre los lanzamientos programados figuran producciones familiares y franquicias de gran escala como Minions & Monsters; la versión live-action de Moana, The Odyssey de Christopher Nolan y una nueva entrega de Spider-Man titulada Brand New Day. Para analistas del sector, el arranque de la película vuelve a poner sobre la mesa la dificultad de convertir en grandes eventos comerciales a personajes con menor reconocimiento entre el público general.
En esa línea, Jeff Bock; analista de Exhibitor Relations; ha señalado que la recepción del filme estuvo influida tanto por la percepción previa del personaje como por la capacidad de la propuesta para consolidarse como un evento cinematográfico. No despega en cines y enciende alertas en DC Studios El desempeño de Supergirl también se enmarca en el proceso de relanzamiento que; atraviesa DC Studios bajo la conducción creativa de James Gunn y Peter Safran; dentro de la reestructuración impulsada por Warner Bros. Discovery. La estrategia del estudio apunta a construir un universo narrativo compartido; con conexiones entre producciones, personajes principales y figuras secundarias.
La película llega después de Superman, estrenada el año pasado y concebida como el punto de partida del nuevo plan de DC en cines. Ese título debutó con 125 millones de dólares y cerró su recorrido con una recaudación global de 618 millones de dólares; cifras que fueron consideradas sólidas dentro del panorama actual del cine de superhéroes. En paralelo, varios analistas sostienen que el público se ha inclinado hacia propuestas más específicas y menos dependientes de grandes universos interconectados. Bajo esa lógica; la audiencia parece mostrarse cada vez más selectiva frente a franquicias extensas y películas centradas en personajes secundarios; un factor que podría influir en el desempeño comercial de Supergirl en las próximas semanas.