No hace falta que os digamos el impresionante impacto que está acaparando la Neo-Geo AES+ entre los jugadores, convirtiéndose en uno de los grandes pelotazos de lo que llevamos de año. Una máquina que en principio llegará acompañada de una decena de títulos cuando vea la luz a mediados de noviembre de este mismo año (¡aunque deseamos que lleguen más!). Un catálogo inicial bastante bien elegido y suculento del que destacan varios cartuchos, como este que nos ocupa: Shock Troopers. ¿Y por qué motivo? Pues porque a diferencia de lo que curiosamente sí que sucedió con su continuación directa, Shock Troopers: 2nd Squad, el original jamás salió de los salones recreativos y nunca apareció en el sistema doméstico Neo-Geo AES.
Por lo tanto, se ha convertido en uno de los títulos más codiciados por los jugadores de todo el mundo de cara a su llegada a AES+. Además, parece una declaración de intenciones por parte de los distribuidores de esta consola, la cual probablemente reciba más títulos de MVS que jamás llegaron a aparecer en formato cartucho. Una Guerra de Vietnam alternativa… y algo polémica Pero centrándonos en lo que nos ofrecía esta obra de Saurus, se trataba de un juego de acción a lo Commando de Capcom. Es decir, una especie de run'n gun que nos metía en un conflicto ficticio en el que teníamos que encarnar al llamado grupo de los Shock Troopers para parar los pies a un grupo terrorista, los Bloody Scorpions, que pretendía crear un ejército de soldados súper vitaminados gracias a una poderosa droga experimental.
En fin, la típica excusa para dar comienzo a un arcade total hasta los topes de acción y explosiones continuas. Tal y como sucedía en la obra del gran Tokuro Fujiwara, en Shock Troopers debíamos ir superando los distintos niveles (7 en este caso) acabando a disparo (o granadazo) limpio con las decenas de adversarios que iban saliendo a nuestro paso. Un desarrollo que era seguido por un scroll multidireccional muy fluido y que daba pie a momentos frenéticos. El ritmo al que se desarrollaba el juego era increíblemente dinámico y, además, para tratarse de un juego de esas características, lo cierto es que resultaba relativamente variado.
Así, en una fase nos encontrábamos avanzando por la parte superior de un tren en marcha desde una perspectiva isométrica como, más tarde, era necesario aferrarse a una cuerda para ir despachando a los enemigos de turno mientras nos deslizábamos por ella. Pero si había algo que distinguía a este juego del resto de obras de un planteamiento similar era el hecho de poder avanzar en solitario o en grupo. Al comienzo del juego, teníamos la opción de elegir el modo Lonely Wolf (un personaje) o Team Battle (en equipo). Esta elección era muy importante y cambiaba bastante la manera de encarar el juego, ya que si avanzábamos con un solo personaje gozábamos de una barra de vida más generosa, mientras que el hecho de poder cambiar de un personaje a otro en cualquier momento pulsando un botón ampliaba nuestro arsenal.
Exactamente, ya que los ocho personajes elegibles (Jackal, Milky, Big Mama…) contaban con su propia arma secundaria, desde granadas a lanzacohetes o lanzallamas. Shock Troopers era un juegazo, un título que incomprensiblemente nunca aterrizó en formato cartucho El título resultaba tremendamente entretenido y ofrecía unos niveles de acción que, para muchos jugadores (entre los que me encuentro), tenían poco que envidiar a los dispensados por otros juegos más conocidos de este sistema como los Metal Slug, por ejemplo (aunque eran títulos algo diferentes). Un cartucho que estoy seguro que va a hacer disfrutar de lo lindo a los usuarios de Neo-Geo AES+ porque, entre otras cosas, resulta muy rejugable debido principalmente al citado elenco de diferentes personajes y al hecho de poder avanzar en grupo o con un solo soldado. Y para colmo, técnicamente era un auténtico festival en 2D.
A veces resultaba casi imposible contabilizar el número de sprites que llegaban a agolparse en la pantalla sin que la acción sufriera por ello, y eso que el campo de batalla normalmente estaba a rebosar de explosiones, proyectiles volando de un lado para el otro, etc. Y encima, los efectos de las citadas explosiones estaban conseguidísimos, los jefes finales nos regalaban duelos incomparables y, en niveles como el del tren, era posible incluso disfrutar de efectos de zoom de personajes que aportaban calidad extra. Shock Troopers era un juegazo, un título que incomprensiblemente nunca aterrizó en formato cartucho, algo que por fortuna cambiará dentro de unos meses con Neo-Geo AES+. En 3DJuegos | El juego de Akira que nos robaron En 3DJuegos | PlayStation cambia las normas antes de lo esperado y nos lleva al escenario más temido, la enshitification