Un tiburón anda suelto

Un tiburón anda suelto

Ferran saltó al terreno de juego chorreando, con la camiseta de manga larga, regado el pelo. Se echó toda una botella de agua por encima sabiendo que era su día. Estaba alternando el valenciano en esta Copa del Mundo la ansiedad por marcar con las prisas por ser protagonista, siendo como es un futbolista de equipo. Siempre ha sido importante Ferran en la selección española.

Cambió el partido desde el primer balón, abriendo espacios, arrastrando a la defensa portuguesa donde él quería, creando, buscando a Lamine. El tiburón olía la sangre. Y esta vez fue con una asistencia a Mikel Merino de ‘chupinazo’, para celebrar San Fermín con un navarro como protagonista, un balón que llevaba la sonrisa del gol dibujada. La selección celebró con la discreción que preside esta cuadrilla, buscando Lamine Yamal a Cancelo para consolarlo.

Cristiano Ronaldo se resistía a salir del campo. Era el ‘last dance’ de uno de los mejores goleadores de la historia. Se acercaba el MVP del partido Rodri para rendirle honores, después Lamine. Cristiano estaba con la mirada perdida, quizá recordando toda su carrera con la selección, sus seis mundiales, marcó en todos y cada uno de ellos.

Lloraba Cristiano, aplaudía el público y coreaba su nombre mientras se dirigía hacía el vestuario, sin prisas, sabiendo que su vida cambiará. Nadie quería despedir al portugués, como si con Cristiano acabase una parte de la historia de este deporte. Tenía que ser España, que se resarcía de la final de la Nations, un rival con entidad y estrella. Cristiano se despide del Mundial con tres goles y 41 años.

El padre de Lamine tiene 40 años. Sólo él, Messi y Ochoa han podido disfrutar de seis Mundiales, sólo él ha marcado en todos. Nuno Mendes, la paparra que se pegó a Lamine Yamal todo el partido, buscaba a Cristiano. Qué bueno es el lateral del PSG.

Un futbolista con físico, colocación, anticipación, todo con elegancia. Nuno, que es de Sintra, tiene una anécdota de pequeño tremenda. Venía del entrenamiento siendo un niño y vio que le seguía un hombre. Echó a correr porque pensó que era un acosador y resultó ser un ojeador del Sporting de Lisboa.

Durante cuatro años iba a entrenar cada día a Lisboa, después ya entró en el fútbol base del equipo lisboeta. El actor Javier Bardem en la tribuna de honor daba saltos de alegría. Ya había asistido al encuentro ante Austria en Los Ángeles junto a Penélope Cruz. Compartía con Carles Puyol los nervios del final y el diálogo sobre Cubarsí, que está intratable, y un Dani Olmo que es sencillamente básico, por inteligente, activo y maravilloso.

Rodri ‘Balon de Oro’ se llevó el premio al mejor del partido. Fantástica noticia para la selección española tener la mejor versión del maravilloso jugador del Manchester City. Sigue España, Portugal y CR7 se unen a Alemania y Brasil