Fue durante el debate promovido por Cuba en la Asamblea General de Naciones Unidas para el cese de esa reforzada política de hostilidad por parte del gobierno estadounidense. La representación de Uruguay, que encabeza el G-77 más China, expuso que la agrupación considera como “descomunales” los daños provocados por el cerco de Washingon. Afectan a todos los sectores críticos de la economía cubana, incluida la salud, la nutrición y la agricultura, así como el comercio, las inversiones, el turismo y el sector bancario, afirmó. Dijo que la aplicación del título III de la ley Helms-Burton “es una violación clara a la libertad de comercio entre las Naciones, debido a su propósito de intimidación al castigar cualquier transacción comercial o de inversión (entre cualquier otro país y Cuba”.
Añadió que el cerco petrolero y la imposición a terceros estados que entren en relaciones comerciales legitimas con La Habana tiene efectos extraterritoriales claros. El Grupo destaca que estas medidas contravienen los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas y del Derecho Internacional y socavan el multilateralismo, la cooperación económica internacional y un sistema basado en normas, abierto, no discriminatorio y justo con la Organización Mundial de Comercio en su centro. Al mismo tiempo, acota, agravan las dificultades de Cuba de llevar a cabo operaciones financieras y comerciales, lo que amenaza los medios de vida y la integridad de la población cubana. La agrupación manifestó su preocupación por las consecuencias graves humanitarias y de desarrollo que tienen estas restricciones que afectan el acceso al suministro energético en Cuba.
Reconoce que afecta los servicios públicos, hospitales, escuelas, sistemas de agua y saneamiento, transporte, redes de producción de alimentos y otras infraestructuras críticas. Pedimos la eliminación inmediata de Cuba de la lista del Departamento de Estados Unidos de los países que supuestamente patrocinan el terrorismo. Reconoce que la mayor de las Antillas es un asociado activo de larga data de los miembros del Grupo en el fomento de la cooperación Sur-Sur. Gracias a los esfuerzos desplegados por Cuba, muchos países dentro del Grupo han desarrollado su potencial científico y técnico.
Lo que sabemos de Cuba es que ofrece amistad y solidaridad, enfatizó. Del terrorismo no tenemos ni idea, remarca el pronunciamiento. Por el contrario reconoce la contribución positiva y de larga data de la cooperación médica internacional de Cuba y su solidaridad para salvar vidas de millones de personas en todo el mundo, especialmente en países en desarrollo. Su asistencia a otros países ha sido un ejemplo perfecto de cooperación Sur-Sur, sentenció. ga/ool