Esta jornada, los países miembros del organismo multilateral aprobaron por mayoría de 136 votos (con nueve en contra y 30 abstenciones) la propuesta de Cuba frente al intento de la potencia del norte de bloquear el debate a través de una moción de carácter procesal. De acuerdo con el máximo representante de la diplomacia de esta nación caribeña, para ese fin Estados Unidos abusó de las reglas de procedimiento al hacer imputaciones calumniosas en el intento de conculcar el derecho de la asamblea general a tratar el tema. Para Rodríguez la afirmación del gobierno estadounidense de que el cerco de combustible contra Cuba no existe, que el bloqueo es una mera justificación del gobierno cubano para sus problemas, que los Estados Unidos solo ejercen el derecho de negarse a comerciar con Cuba y de aplicar un simple embargo bilateral, es una falacia que no resiste el menor escrutinio. En su intervención, el diplomático cubano explicó que la política de asfixia económica de Washington incrementó sus daños en un siete por ciento entre el 1 de marzo de 2025 y el 28 de febrero de 2026, sin incluir en estos datos el impacto extremo del bloqueo total de suministros de combustible, que comenzó en el propio mes de febrero.
Señaló que estas acciones coercitivas extraterritoriales violan las normas del derecho internacional, del comercio y la libertad de navegación, además de vulnerar el derecho de estados independientes a relacionarse con Cuba conforme a sus intereses y leyes. Cuba define al cerco energético, junto con otras medidas de intensificación extrema del bloqueo, como un acto de genocidio, un castigo colectivo y una violación masiva, flagrante y sistemática de los derechos humanos de su población. El debate esta jornada en la AGNU se distingue por la urgencia y la gravedad de la situación que vive la isla frente al recrudecimiento sin precedentes de esa política hostil de Washington, que incluyen la amenaza de agresión militar. ga/evm