Eran los últimos instantes del partido y la tensión se palpaba. España ganaba a Portugal por la mínima y la selección lusa estuvo muy cerca de marcar lo que hubiera llevado el encuentro a la prórroga. Un cabezazo de Bernardo Silva se marchó fuera por muy poco y los de Luis de la Fuente respiraron tranquilos. Los cuartos de final estaban asegurados.
Todo sucedió inmediatamente después de esa jugada, cuando el partido agonizaba. Rodri celebró en la cara de Bernardo Silva que la jugada había acabado en nada. Y eso, al portugués, que estaba tendido en el suelo lamentándose, le sentó fatal. Tal es así que se levantó y fue a por su ex compañero en el Manchester City para recriminárselo.
Rodri, consciente del tenso momento, quiso suavizar las cosas y le hizo un gesto cariñoso que Bernardo Silva no aceptó y fue tras el madrileño, que ya estaba marchándose. Al final, entre Unai Simón y Laporte pudieron frenar al luso, que estuvo un buen rato reprochándole el mal gesto al español. Finalmente, todos a vestuarios y final que no pasó a mayores.