Apenas he jugado una hora a Orbitals en Nintendo Switch 2, pero ya se ha convertido en uno de los juegos que más me han hecho disfrutar en mucho tiempo. Te cuento por qué: Hay juegos que están tocados por una varita. Orbitals parece uno de esos. El próximo gran lanzamiento exclusivo de Nintendo Switch 2 (que no está desarrollado por la gran N) ya tenía todo a su favor, pero ha sido mi primera toma de contacto la que lo ha certificado.
Todo en Orbitals llama la atención.... Su añeja estética anime ochentera, sus similitudes jugables con Split Fiction o It Takes Two, que sea el primer juego hecho y derecho que lanza Shapefarm, que tenga doblaje al castellano, que su edición física no sea una Key-Card, nada de IA en el desarrollo... Todo señala en una dirección a la que da gusto dirigirse. Así que, para allá me he encaminado, a probar Orbitals en Nintendo Switch 2 durante una hora que se ha pasado volando.
Ahora puedo confirmar mis buenas sensaciones iniciales. Esto tiene una pinta maravillosa. Orbitals promete ser un maravilloso viaje en Switch 2 Efectivamente, Orbitals está tocado por una varita, empuñada en este caso por el hada madrina que es Kepler, distribuidora indie con un ojo extraordinario para detectar talento (y que ha editado juegarrales como Clair Obscur Expedition 33, Sifu, Bionic Bay o Pacific Drive). Pero, más allá de hablarte del carisma que desprende Orbitals desde un primer momento, con un diseño artístico tan nostálgico y encantador o con una jugabilidad cooperativa tan sencilla como estimulante y variada, quiero contarte cómo fue la sesión de prueba.
Al ser cooperativo, Kepler nos comentó que podíamos traer a alguien de confianza a la prueba de Orbitals para disfrutar a pantalla partida en modo local. Así que, junto a un buen amigo de otro medio de prensa, me coordiné para que acudiéramos juntos a esa sesión. ¿El resultado? Hacía mucho tiempo que no me reía tanto y me lo pasaba tan bien con un videojuego... Y eso que apenas pudimos probarlo todo lo que nos hubiera gustado.
No obstante, jugar en cooperativo con un amigo es una de esas experiencias que nunca se oxida, pasen los años que pasen, y aquí se cumple. Orbitals es uno de esos juegos que demuestran que quien tiene un amigo tiene un tesoro. Las risas fueron constantes e incluso dejamos en shock a la representante de Kepler que estaba allí para asegurarse de que la prueba transcurriera correctamente. Jugar con un amigo...
Esa genial experiencia ¿El motivo? Un dichoso minijuego secundario al que se podía acceder tras completar la primera misión del juego. Se llamaba "Comba láser" y era un contenido completamente adicional que apenas deberíamos haber tocado, pero con el cual estuvimos casi 20 minutos. El minijuego nos ponía dentro de un sala circular por la que giraban dos láseres.
El objetivo era saltarlos y aguantar el máximo tiempo posible antes de que cada uno perdiese sus tres vidas. No había que competir entre nosotros. En realidad, si uno caía, el otro continuaba mientras recibía los apoyos del segundo. El resultado se compartía.
La representante de Kepler nos vio probarlo y al fracasar se río. Y como somos unos picados de época, nos lo llevamos a lo personal. La miramos y dijimos "one more"... Sabiendo, perfectamente, que no iba a ser solo un intento más, desde luego.
Volvimos a caer rápido. Lo cierto es que la prueba tenía su miga y exigía bastante coordinación. La chica se quedó con nosotros para ver cómo se nos daba. La volvimos a mirar. "The last one", dijimos.
Mentira. Hicimos otros intentos y la cosa mejoraba. Decidimos elevar el reto. "¿Hay algún récord establecido por la prensa de otros países?", preguntó mi compañero. "Unos ingleses han aguantado 53 segundos", nos comentó. "A por los ingleses", dijo mi yo más patriota. En la siguiente prueba caí rápido, pero mi amigo aguantó hasta los 50 segundos.
Estábamos muy cerca. "One more". La chica se estaba partiendo el culo y se puso a grabarnos. Las cámaras nos enfocaban, así que había llegado el momento. En el siguiente intento, mi compa perdió sus tres vidas.
A mi me quedaba solo una, pero empecé a fluir. Saltos y más saltos. El mundo se paró, no escuchaba nada. De pronto, sentí que había pulsado antes de tiempo.
Se acabó y el reloj marcó.... 52,26 segundos. El alarido de desesperación que soltamos se escuchó hasta en Tokio. Los demás asistentes a la prueba se giraron con cara de "y a estos qué les pasa". La chica de Kepler estaba flipando.
Estábamos desesperados, pero la situación era tan surrealista que no parábamos de reír. Con las emociones a flor de piel, decidimos comportarnos y continuar con la siguiente misión para seguir conociendo un poco el juego. Al final, veníamos a eso. Sin embargo, al terminarla...
No tuvimos más remedio que volver a la "Comba láser". El pique era extremo. Menudo vicio. "The last one" decíamos a la representante de la distribuidora, que estaba alucinando con este par españoles. ¿Por qué te cuento esta película? De vez en cuando, me gusta trasladar mis mejores experiencias jugando porque considero que nada puede hablar mejor de un juego que estar disfrutando con él como un niño pequeño.
Orbitals me transmitió eso con un simple minijuego de saltar. Así que, ya puedes imaginarte el tremendo potencial de este título. ¿Un Split Fiction hecho anime? Y tras esto, ya me pongo el traje de redactor para contarte cuáles son las bondades de Orbitals más allá de su minijuego y su capacidad para sacarte una sonrisa. Y seré directo...
Si has jugado a It takes Two u otros juegos de Josef Fares y Hazelight Studios, en esta obra puedes esperar algo similar. Sin embargo, la ambientación juega un papel clave en Orbitals. Esta aventura intergaláctica se rige bajo unas inspiraciones de ciencia ficción y un estilo anime ochentero/noventero que le sientan estupendamente bien para diferenciarse de la competencia. La presentación audiovisual es exquisita, con escenas elaboradas a mano por Studio Massket bajo un tono anime que bebe de clásicos como Neon Genesis Evangelion, Ghost in the Shell, Mobile Suit Zeta Gundam, Ranma ½ y, por supuesto, el Studio Ghibli del maestro Miyazaki.
Diseños muy reconocibles, imagen ruidosa, 24 o menos fps para mayor fidelidad (el gameplay se mueve a 30), una banda sonora original que desprende notas de nostalgia... Todo luce genial, también gracias a un gran trabajo de doblaje al castellano, algo que siempre hay que destacar y más cuando hay AAA como Tomb Raider, Fable o 007 First Light que no llegan con voces en nuestro idioma. En lo que respecta a esa narrativa, la primera gran escena servía para poner en contexto a los jugadores. Orbitals nos cuenta la historia de Maki y Omura, dos jóvenes nacidos dentro de una estación espacial atrapada en una tormenta cósmica.
Es al hacerse mayores cuando deciden salir a explorar el vacío que les rodea. Y en eso consiste esta aventura. Cada jugador controla a un integrante de la pareja y ambos deben organizarse para superar diferentes rompecabezas y desafíos plataformeros que requieren de una buena coordinación y un mínimo de habilidad. Más allá de la Comba Láser, lo más importante de Orbitals pasa por una nave espacial con la que podemos viajar a diferentes localizaciones.
En los primeros niveles nos movimos por campos de asteroides hasta llegar a otros módulos dispersos que había que explorar. Mientras uno se ponía a los mandos como piloto, el otro hacia de artillero para disparar rocas galácticas y desactivar defensas. En un determinado momento llegamos a desbloquear un cañón de fuerza capaz de impulsar materiales para solucionar diferentes puzles. Si bien el control de la nave no era el que más opciones daba, sí que resulta interesante cómo el progreso parece depender de esta base voladora, ya que dentro de ella había muchas salas que encerraban posibles e interesantes secretos (como el ejemplo de la Comba Láser).
Y es que Orbitals es un juego que sabe muy bien cómo hacer que esa cooperación e interacción entre jugadores se esparza en todas direcciones. Hay cantidad de elementos con los que juguetear por los escenarios y cuya interacción desata animaciones y scripts adorables llenos de mimo (no lo digo solo porque puedas acariciar un gato). También se pueden lanzar emotes con poses que son puro anime. Pero volviendo al pilar central de la jugabilidad, al igual que Split Fiction, Orbitals propone situaciones cambiantes, inspiradas, en donde el gameplay varía y ofrece pequeñas y nuevas mecánicas a cada prueba que los jugadores superan a pantalla partida.
Las herramientas de reparación son aquí clave y cada jugador debe hacer uso de la suya para facilitar el paso a su compañero. Por ejemplo, uno de los rompecabezas jugaba con una cuenta atrás constante que generaba la necesidad de conchabarse para recargar un robot guía necesario para abrir mecanismos. La resolución a estos puzles plataformeros no era muy enrevesada, pero sí estimulante, fresca y divertida. Esto deja claro que Orbitals no persigue ser un plataformas de aventuras muy exigente, solamente busca transmitir una experiencia agradable a los mandos.
De momento, lo ha conseguido al 100% y recuerdo que esta sencilla jugabilidad (aunque muy creativa) ya le valió un GOTY a It Takes Two. ¿Todo es bueno? Dado que no quiero pecar de maniqueo, también diré que después de unos cuantos juegos cooperativos de este palo, Orbitals pierde un poco de pegada. No sorprende tanto en la jugabilidad porque está claro en quién se fija (el director del juego trabajó como diseñador de niveles junto a Josef Fares). Aún así, Shapefarm juega muy bien sus cartas al apostar por una faceta audiovisual estupenda y un estilo fresco y ágil.
Por el momento, las sensaciones con este Orbitals son inmejorables. No hay que perderle el rastro a partir del 3 de septiembre, una vez esté en... órbita. Lanzamiento 3-9-2026 Género Acción, Aventura, Plataformas Compañía Shapefarm Pegi 12 Número de jugadores 2 Multijugador Sí Idioma de los textos Español Idioma del audio Castellano Idioma de los subtítulos Español