Como un eco incómodo que atravesó la fiesta del Mundial, Infantino salió en defensa del capitán galo tras las declaraciones de la senadora paraguaya Celeste Amarilla, quien lo calificó de “camerunés colonizado, fingiendo duro ser francés, resentido, rico nuevo, prepotente y feo”. “El fútbol y la sociedad deben luchar juntos contra el racismo y vencerlo”, afirmó el dirigente, al tiempo que recordó que el torneo ha demostrado la capacidad del deporte para tejer puentes y no levantar muros. Con tono firme, añadió que el fútbol debe seguir siendo un espacio inclusivo y seguro, mientras reiteró el compromiso de la FIFA de erradicar “ese flagelo” tanto del juego como de la sociedad. La polémica creció como marea alta tras la respuesta del propio Mbappé, quien calificó a la senadora de “despreciable e indigna de su cargo”, en tanto la Federación Francesa condenó los hechos y evalúa acciones legales. ft/blc
Infantino condena racismo a Mbappé