Milei, no llames

Milei, no llames

Argentina no necesita que nadie descuelgue el teléfono. La selección nace, crece y se desarrolla en torno a Messi. Todos los compañeros están pendientes de Leo. Y el número uno no defrauda.

Nunca. Gracias a él, el grupo de Scaloni eliminó a Egipto y se clasificó para los cuartos cuando todo parecía que se iba al traste. Egipto solo tiró en dos ocasiones a puerta y anotó dos goles (lo hizo en tres oportunidades pero le anularon un tanto). Pero se metió 0-2 y resistió hasta el minuto 79 cuando una asistencia de Leo fue rematada por Romero.

En apenas un cuarto de hora, la selección argentina fue puro fuego, marcó Messi para empatar y Enzo dio el gol de la victoria al límite sin que el partido entrara en la prórroga. Los egipcios pensaron que había llamado Milei, el presidente de Argentina amigo de Trump, pero no. El Messi Team no necesita llamadas aunque lleve ocho penaltis a favor en los dos últimos mundiales, una cifra única para una selección en ese mismo tramo. En EEUU lleva tres.

Y Messi ha fallado dos. Solo ha anotado Lautaro desde el punto de la pena máxima. Pero cuando Leo falló al detener Shoubir su lanzamiento, todo el mundo supo o intuyó cómo acabaría todo. Y así fue.

Pasó lo mismo cuando no acertó contra Austria. Tener al mejor jugador de la historia en el equipo obra milagros. Y a Messi nunca hay que enfadarlo demasiado. Es de momento el jugador que más goles ha anotado en los mundiales, pero asimismo el que más asistencias ha realizado en la historia de la Copa del Mundo.

Concretamente 10, como el dorsal que lleva en la espalda y como el número que lo define. Argentina ya está en cuartos en un Mundial con partidos muy parecidos, muy igualados, que se resuelven por detalles, aunque la clasificación mundial del ranking sea muy diferente. Los de Messi han sufrido ante equipos como Cabo verde o Egipto, pero Inglaterra sudó lo suyo ante Congo; Francia ganó de penalti a la durísima Paraguay o Brasil cayó ante la Noruega de Haaland. África que parecía que se iba a comer el mundo se ha quedado con un solo representante entre los 8 mejores (Marruecos).

Desde la época de Helenio Herrera dicen que dominará el mundo del fútbol, pero ya han pasado muchos años y Europa sigue mandando en presencia junto con Suramérica, especialista en títulos. Abrir el abanico a 48 equipos permitió aumentar la presencia africana que dio muy buena imagen, con atletas con más técnica, pero las selecciones de elite de siempre siguen ahí. Es posible, pero es difícil ganar a los iconos. Que se lo pregunten a Messi.