Los líderes europeos discutieron emocionalmente el deterioro de las relaciones con Washington durante una reunión a puerta cerrada que tuvo lugar en enero, reportó The Wall Street Journal. Según destacó el medio, solo habían pasado unas 3 semanas del año nuevo, y el presidente de EE.UU., Donald Trump, ya secuestró al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y aumentó las amenazas de hacerse con Groenlandia. Todo esto provocó una gran preocupación entre los líderes, que se reunieron en la sede del Consejo Europeo para hablar sinceramente, sin teléfonos ni cámaras. Algunos de ellos calificaron después este encuentro de “noche de terapia”.
Aliados conmocionados “Aquí trazamos una línea”, dijo el presidente de Francia, Emmanuel Macron, según recoge el WSJ, citando a altos cargos que asistieron a la cumbre. Según subrayó el diario, en ese mismo momento los militares estaban en Groenlandia, junto a fuerzas especiales danesas equipadas para una guerra abierta contra EEUU. Volvió a destacar que la excesiva dependencia de Europa de Washington constituía un riesgo para su seguridad. “No hay vuelta atrás”, declaró. El primer ministro de Bélgica, Bart De Wever, afirmó que Europa corre el riesgo de volverse el “esclavo miserable” de Washington, mientras que la primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, insistía que era posible negociar con Trump.
Según destacó el medio, la primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen, que había mantenido tensas negociaciones con Trump antes de la reunión, parecía muy conmocionada. Según reportó WSJ, después de la reunión de enero, los líderes europeos comenzaron a buscar por su cuenta nuevas vías de desarrollo, haciendo todo lo posible por preservar el “matrimonio sin amor” con Estados Unidos.