Durante años, el ruido excesivo de algunos PC Gaming ha sido uno de los problemas más habituales entre los jugadores. Hace unos años, conocimos el caso de un usuario que pasó semanas intentando averiguar por qué los ventiladores de su ordenador funcionaban a una velocidad exagerada. Así, cambió componentes, contactó con el servicio técnico y probó diferentes configuraciones hasta descubrir que, para su sorpresa, siempre tuvo la solución en sus narices: solo tenía que pulsar el botón "Confirmar" dentro del software de su tarjeta gráfica. La historia se hizo viral porque reflejaba un error sorprendentemente común.
El jugador modificaba la velocidad de los ventiladores mediante el deslizador del programa, pero nunca aplicaba los cambios. Eso hizo que la GPU siguiera funcionando con la configuración anterior, pero todo cambió tras pulsar el botón correspondiente. Al hacerlo, los ventiladores dejaron de girar constantemente al 80-100% y el ruido desapareció de inmediato. Siempre lee la letra pequeña Casi dos años después, este caso sigue siendo un buen ejemplo de lo importante que resulta revisar la configuración del software antes de asumir un fallo de hardware.
Aunque sustituir ventiladores o desmontar el ordenador puede parecer la solución más lógica, muchas incidencias relacionadas con el ruido tienen su origen en perfiles mal configurados o ajustes que no llegan a aplicarse de forma correcta. De hecho, durante este tiempo, Nvidia ha impulsado su nueva NVIDIA App como sustituta progresiva de GeForce Experience. Al hacerlo, ha integrado en una única aplicación funciones de monitorización, optimización y control del rendimiento de la tarjeta gráfica. Entre sus opciones, también se encuentran los perfiles relacionados con el comportamiento de la GPU al facilitar la gestión de distintos parámetros desde una única interfaz.
AMD, por su parte, continúa ofreciendo estas funciones mediante su software Adrenalin e incluyendo herramientas como Zero RPM y la personalización de curvas de ventilación. Sin embargo, durante 2026 algunos usuarios han reportado incidencias relacionadas con Zero RPM tras determinadas versiones de los controladores, una situación que provocó que estos no reaccionen como deberían en determinadas situaciones. Por ello, el consejo sigue siendo el mismo que hace dos años: antes de pensar en cambiar componentes o acudir al servicio técnico, conviene revisar la configuración del software de la tarjeta gráfica y comprobar que los cambios se han aplicado correctamente. En muchas ocasiones, un simple ajuste puede resolver un problema que parece mucho más grave de lo que realmente es.