Szczesny desvela la turbulenta relación con su padre y el dolor con el que convive

Szczesny desvela la turbulenta relación con su padre y el dolor con el que convive

Wojciech Szczęsny ha visitado a su excompañero en la selección polaca, Grzegorz Krychowiak, en una distendida entrevista de más de dos horas publicada en el canal de YouTube del exfutbolista. En ella, el guardameta del FC Barcelona mostró su lado más personal y compartió algunas de las experiencias más duras de su vida. Maciej Szczęsny, padre del portero azulgrana y exguardameta internacional con Polonia, se divorció de la madre de Wojciech cuando éste era todavía un niño. Durante la conversación, el futbolista habló abiertamente de la difícil relación que mantuvo con su padre: "Desde mi infancia he tenido una relación en la que le tenía miedo a mi padre, desde que tengo memoria hasta que me hice adulto.

Primero, le tenía miedo físicamente y, después, ante cualquier problema, tenía miedo de enfrentarlo. Llegó un punto en el que finalmente todo se rompió", explicó. El internacional polaco también recordó cómo vivía aquellos momentos en casa y el compromiso que adquirió consigo mismo al convertirse en padre: "Cuando sabía que mi padre iba a volver a casa, o cuando yo volvía a casa para verlo, me ponía muy tenso y no era una experiencia positiva. Me prometí que nunca haría que mi hijo tuviera miedo de que su padre volviera a casa.

Yo viví eso y sospecho que mi padre también", señaló. Szczęsny también habló sobre la grave lesión que sufrió en 2008, cuando militaba en el Arsenal, y cuyas secuelas continúa padeciendo a día de hoy: "No es que pueda atrapar la pelota sin sentir dolor. No ha habido un solo disparo que haya parado sin sentir nada. Simplemente me he acostumbrado al dolor y es una sensación muy desagradable", razona.

El guardameta ya había explicado en ocasiones anteriores cómo se produjo aquella lesión. Durante un entrenamiento en el gimnasio del Arsenal se fracturó ambos antebrazos mientras levantaba pesas. Desde entonces lleva una placa metálica en cada antebrazo. Szczęsny explicó cómo esa lesión sigue condicionando su día a día como futbolista: "Puedo hacer dos sesiones de entrenamiento, una por la mañana y otra por la tarde, pero ya sé que al día siguiente la tercera sesión será un suplicio.

Ha sido así durante toda mi carrera, sobre todo durante las pretemporadas", concluyó.